Familia de emigrantes vestida de modo formal, escuchando el tocadiscos (en América del Sur)

Durante el período de emigración japonesa a otros países, los establecimientos diplomáticos japoneses en el extranjero recomendaban a los inmigrantes de ese país que adoptaran costumbres y modales locales para evitar la fricción con los habitantes del lugar. Esta fotografía ilustra la asimilación de emigrantes japoneses. La emigración japonesa a Brasil comenzó en 1908 y alcanzó su pico entre 1926 y 1935. Después de la abolición de la esclavitud en Brasil, en 1888, el gobierno brasileño buscó inmigrantes para hacer frente a la escasez de mano de obra en la cada vez más importante industria del café. Los inmigrantes europeos, en especial los italianos, llenaron el hueco al principio, pero más tarde se unieron a ellos los inmigrantes de Japón, donde la pobreza rural estaba ampliamente extendida y la economía luchaba por modernizarse y reabsorber a los soldados que regresaban después de la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905).

Reunión del consejo privado

Esta xilografía, con fecha de octubre de 1888, representa la reunión del consejo privado japonés, que se estableció en 1888 con el propósito de discutir el proyecto de una constitución. La idea de escribir una constitución se había estado discutiendo, tanto dentro como fuera del gobierno, desde el comienzo mismo de la era Meiji (es decir, desde 1868), que devolvió al Japón a un gobierno imperial después del sogunato Tokugawa. Sin embargo, el trabajo de elaboración del proyecto de constitución que condujo directamente a la constitución de Meiji no comenzó en serio hasta alrededor de 1886 (Meiji 19). Itō Hirobumi (1841–1909), el primer jefe de gobierno a nivel nacional de Japón, supervisó el trabajo. Itō presentó al consejo privado una copia limpia de la constitución, en la que se reflejaba el debate sobre cada disposición, en marzo de 1889 (Meiji 21); esta entró en vigencia al año siguiente. Este grabado es de Yōshu Chikanobu (1838–1912) quien, junto con otros artistas en las décadas de 1870 y 1880, comenzó a producir kaika-e (grabados que documentaban la modernización y occidentalización de Japón), así como grabados sobre temas más convencionales.

Afiche de la primera elección general de posguerra

La primera elección general en Japón después de la Segunda Guerra Mundial se llevó a cabo el 10 de abril de 1946, en Showa 21 (los años Showa numeran los años del reinado del emperador Hirohito, que comenzó en 1926). Esta también fue la primera elección que se realizó después de las reformas a la ley electoral del 17 de diciembre de 1945 (Showa 20), que concedieron el derecho a votar a hombres y mujeres mayores de 20 años. Este afiche electoral contiene un texto de la autora Ikuta Hanayo (1888–1970) y exhorta a las mujeres a emitir su voto. Los votantes eligieron a 39 mujeres para la Dieta: las primeras legisladoras femeninas en la historia de Japón.

Noche fresca en Shijogawara durante el festival de Gion

Esta obra, que representa el festival de Gion a mediados del siglo XIX, es de Gountei Sadahide (circa 1807–1878), también conocido como Utagawa Sadahide y Hashimoto Sadahide. El festival, uno de los mayores eventos estivales en Japón, se remonta a más de 1000 años y todavía se lleva a cabo en Kioto durante todo el mes de julio. El propósito tradicional es rezar para que la población esté protegida de las enfermedades durante la estación más calurosa del año. Sadahide perteneció a la escuela Utagawa y fue discípulo de Kunisada, también conocido como Utagawa Toyokuni III (circa 1786–1864). Creó muchas pinturas de actores de kabuki y mujeres hermosas, como así también pinturas de género y paisajes. Fue muy apreciado por sus representaciones de la vida en Yokohama, que mostraban la influencia occidental en su país. Sadahide tenía talento, en especial, para paisajes detallados, panoramas con elementos parecidos a mapas y vistas a vuelo de pájaro, como estas escenas del atardecer en Gion, publicada en 1859.

Festival Sekku de enero

Utagawa Kuniyoshi (1797–1861) fue discípulo de Utagawa ToyokuniⅠ (1769–1825), fundador de la escuela Utagawa. En esta obra, producida alrededor de 1847, Kuniyoshi presenta una típica escena de Año Nuevo del período Edo (1600–1867). En el centro de la pintura hay una gran cometa con la imagen de Bodhidharma (también llamado Daruma), un sabio budista zen de aspecto temible, que a menudo se caricaturizaba en Japón. Hay niños jugando con la cometa y, a su alrededor, tres mujeres de pie con niños. El par en el medio está camino a tomar el primer baño del año. El par de la derecha juega a «battledore and shuttlecock», raqueta y plumilla, y el par de la izquierda mira cómo vuelan las cometas. A la distancia, un mercader tira de un carro lleno con la primera carga del año, con el monte Fuji emergiendo simbólicamente detrás de la nube. Los cinco festivales anuales, Go-Sekku, marcan el ciclo cambiante de las estaciones, y el Sekku de enero tiene las celebraciones del Año Nuevo. Los coloridos grabados ukiyo-e de Kuniyoshi fueron muy populares en su época.

Kanjinchō, una de las 18 grandes obras del kabuki

Se llamó a Toyohara Kunichika (1835–1900) el último gran maestro de ukiyo-e. Sus dramáticos juegos de tres páginas de grabados de kabuki son muy admirados por el hábil uso del color. Aquí retrata a Kanjinchō, una obra kabuki escrita a comienzos del siglo XIX. Esta nishiki-e (xilografía multicolor japonesa) se basó en una representación de la obra en mayo de 1890 y se publicó ese año. La historia tiene lugar a finales del siglo XII y muestra, a la izquierda, a Minamoto no Yoshitsune, interpretado por Onoe Kikugorō V (1844–1903). Yoshitsune es hijo de Minamoto no Yoshitomo, el antiguo jefe del clan Minamoto (también denominado clan Genji); su hermano, el sogún Minamoto no Yoritomo, actual jefe del clan, los persigue a él y a sus seguidores. Mientras huyen disfrazados de yamabushi (monjes budistas de la montaña), llegan a un puesto de control en Ataka, en la provincia de Kaga. Togashi Saemon no jō, quien se ve a la derecha interpretado por Ichikawa Sadanji I (1842–1904), tiene órdenes de Yoritomo de arrestarlos y los interroga con dureza. Uno de los seguidores de Yoshitsune, el agudo Benkei, que se ve en el centro interpretado por Ichikawa Danjuro IX (1838-1903), afirma que ellos no son partidarios de Yoshitsune, sino verdaderos yamabushi, viajando alrededor de las provincias en busca de donaciones para la reconstrucción del templo Tōdaiji, en Nara, que se quemó en una batalla. Desafiado a probar su identidad, Benkei saca un rollo en blanco y dice que es una kanjinchō (la lista de notificación formal por la que se establecen los beneficios de donar para la reconstrucción de templos) y finge leer de él. Saltan chispas de los ojos de ambos hombres. Benkei, anticipando que se descubrirá su ardid, se queda mirando fijamente a su oponente. Togashi, que detecta el engaño de Benkei, desenvaina su espada. Yoshitsune, vestido como un portero, se comporta como si se hubiera detectado el desengaño y se prepara para pelear. El tríptico representa toda la situación y muestra los sentimientos complejos de cada hombre a través de las expresiones y los gestos de los actores. El viejo pino y los nuevos bambúes pintados detrás de los actores se basan en el telón de fondo de obras de teatro noh, anterior al kabuki.

Mitate-e: Cruce en Sano

Suzuki Harunobu (circa 1725–1770) fue un maestro de ukiyo-e en Edo (actual Tokio) y una figura clave en el desarrollo de las nishiki-e (xilografías multicolor japonesas) tales como esta. Muestra a una joven caminando, al caer la tarde, por un puente en la nieve espesa. Sus pies están descalzos, excepto por unos suecos negros laqueados, y sostiene una de las largas mangas de su kimono sobre la cabeza para protegerse de la nevada. La pintura se basa en el waka (poema corto) «Sano no watari» (Cruce en Sano) de Fujiwara Teika (1162–1241), en Shin kokin wakashu (una antología de poesía imperial). El waka original representaba al propio Teika, pero en este mitate-e (una pintura en la que se substituye a una persona del pasado por una figura contemporánea), una joven toma su lugar. Esta imagen es un e-goyomi (calendario pictórico), de una clase denominada daishō-reki. El daishō-reki mostraba los meses largos (de 30 días) y los meses cortos (de 29 días), que cambiaban cada año. Éste es un calendario de 1765. Los números se imprimieron en caracteres muy pequeños, en la esquina inferior derecha de la pintura, del lado del puente cubierto de nieve. Se sabe poco sobre la vida de Harunobu. Se aprecia su obra tanto dentro como fuera de Japón por sus colores, atmósfera poética, elegancia y refinamiento.

Lucha entre Momotaro y Kaidomaru

Esta nishiki-e (xilografía multicolor) es de Utagawa Kunisada I, también conocido como Toyokuni III, entre otros nombres, quien vivió circa 1786–1864 y fue un importante artista de ukiyo-e (pinturas del mundo flotante). Fue famoso por sus grabados de actores kabuki, mujeres hermosas y luchadores de sumo (lucha tradicional japonesa). En el período Edo (1600-1867), la representación del sumo con participantes inusuales fue una de las bromas gráficas favoritas. En este grabado, Kunisada muestra el encuentro de dos jóvenes fuertes de historias folclóricas japonesas: Momotarō y Kintarō. Momotarō, nacido de un melocotón gigante, derrota ogros con la ayuda de sus fieles perro, mono y faisán. Kintarō (aquí denominado Kaidōmaru), creció en la montaña con animales como amigos. En este encuentro, el faisán de Momotarō aparece como el gyōji (referí), mientras que el oso de Kintarō hace de yobidashi (presentador). Este tipo de nishiki-e tenía la función de aumentar la popularidad del sumo. La Biblioteca Nacional de la Dieta, que conserva su trabajo, tiene más de 100 grabados de sumo de Kunisada. Por el nombre y el sello, esta obra puede fecharse entre 1843 y 1844.

Regalos de la marea baja

En Japón, coleccionar hermosas conchas y decorarlas con poemas es un pasatiempo elegante desde tiempos antiguos. Shiohi no tsuto (Regalos de la marea baja, popularmente conocido en inglés como The Shell Book, El libro de las conchas), es un libro ilustrado con xilografías multicolores de Kitagawa Utamaro (circa 1753–1806). Estos ehon (libros de pinturas) son parte de una larga tradición que presenta el fino trabajo de colaboración entre artistas, calígrafos, fabricantes de papel, cortadores de bloques e impresores. Éste, que publicó Tsutaya Jūzaburō alrededor de 1789, tiene 36 kyōka (poemas japoneses humorísticos y satíricos de 31 sílabas), de diferentes poetas, que ilustran las 36 conchas. El libro comienza con una escena de shiohigari (excavación de almejas), seguida de seis páginas de elaborados dibujos de conchas con el kyōka, y termina con una escena del juego de mnemotecnia que consiste en emparejar conchas. En algunas páginas se ha aplicado polvo de metal, concha molida y madreperla, lo que le confiere un resplandor o brillo, y se ha realzado la textura con la técnica de presionar piedra tallada sobre el papel, sin tinta (grabado ciego).

El diario manuscrito del viaje al extranjero de Ito Hirobumi

En diciembre de 1871 (noviembre lunar, Meiji 4), la misión Iwakura partió de Japón, comandada por Iwakura Tomomi como embajador plenipotenciario, junto con Kido Takayoshi, Ōkubo Toshimichi e Itō Hirobumi como embajadores adjuntos. La misión duró aproximadamente dos años, y sus miembros hicieron una gira por los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y otros países europeos. Uno de los propósitos del viaje fue promover el reconocimiento internacional de la Restauración Meiji, que devolvió a Japón a un gobierno imperial en 1868, después del sogunato Tokugawa. Otros objetivos incluían la investigación de las instituciones y culturas de diferentes países, con miras a adoptar las partes que podían ser adecuadas para Japón, y posibles revisiones de «tratados injustos» impuestos al Japón por potencias extranjeras. Itō (1841–1909) escribió este diario en marzo de 1873 (Meiji 6), durante su estadía en Prusia (Alemania). Contiene notas detalladas acerca de los sistemas parlamentarios y electorales de los diferentes países europeos. Itō, quien fue cuatro veces primer ministro de Japón, comenzó más tarde a trabajar en el borrador de la primera constitución de Japón, que entró en vigencia en 1890 y era sorprendentemente similar a la de Prusia.