14 de abril de 2017

Libro de horas

Este libro de horas fue creado en el noreste de Francia a principios del siglo XIV. Es posible que haya sido encomendado con motivo del casamiento de Louis I de Châtillon (fallecido en 1346) y Jeanne de Henao, ya que en él aparecen el escudo de armas de Châtillon de Blois (recto del folio 19 y verso del 81), el de Henao en los bordes y ambos emblemas combinados en el recto del folio 19. El manuscrito se destaca por la abundancia de motivos ingeniosos y de híbridos vivaces en casi todas las páginas. Por su estilo, estas imágenes han sido vinculadas a un taller de la región de Artois, posiblemente con sede en Arras, en el noreste de Francia. Aunque el manuscrito está incompleto —le faltan el calendario y, quizá, algunas imágenes—, la iluminación aporta un excelente ejemplo del tono lúdico del arte de este período. Tanto el primer folio con miniaturas como los dos últimos se añadieron poco después de que la obra había sido terminada. El texto está escrito en textura (una letra gótica formal usada en elaborados manuscritos de la época) en tinta negra, con las rúbricas en rojo. Se distingue la mano de tres artistas diferentes. Las imágenes de mayor calidad son del primer artista (recto del folio 51 y verso del 81); el segundo es el autor de las iniciales historiadas en las Horas de la Virgen, y un tercer artista, menos talentoso, es el creador de las miniaturas restantes. Los principales elementos decorativos son: ocho miniaturas (dos a página completa, realizadas en las primeras etapas de la creación de la obra) y cinco iniciales historiadas, en imponentes marcos arquitectónicos de oro (ocupan entre 10 y13 líneas); iniciales iluminadas decoradas, que marcan el inicio de textos secundarios (dos líneas); textos enmarcados por bordes decorados y espacios entre líneas que se encuentran de forma intermitente en las páginas y contienen imágenes híbridas, dragones, peces, animales y follaje.

«Decretum», de Graciano

Esta versión de lujo del Decretum, de Graciano, fue creada alrededor de 1280-1290, muy probablemente en Henao, Bélgica. El manuscrito presenta 37 iniciales historiadas; la vivaz decoración indica una marcada inclinación por la narrativa. La glosa fue completada por Bartolomeo de Brescia. A primera vista, París podría parecer el lugar de origen más probable, dado que era el principal centro de estudios de derecho canónico. Sin embargo, este manuscrito exhibe ciertas características que sugieren que su origen es la abadía cisterciense de Cambron, en Henao. Además, Baudouin de Bousso, el abad entre 1283 y 1293, había estudiado teología en la Universidad de París y, durante sus días en Cambron, habría aprobado la producción de numerosos manuscritos finos. De hecho, es muy probable que la obra precursora de este proyecto haya sido el antifonario de Beaupré (W.759-761), también parte de las colecciones del Museo de Arte Walters, que fue creado en Cambron durante la década de 1280. Es más: las características estilísticas de esta edición del Decretum (W.133) parecen tener conexiones con él. Por ejemplo, los monjes cistercienses aparecen en tres iluminaciones en tres de los volúmenes del antifonario: llevan hábitos de color marrón, similares a los que usaban los clérigos en el Decretum. El empleo de ejemplos cistercienses en el texto y en el diseño establece una relación entre la obra y la abadía de Cambron. Sin embargo, para confirmar un gran número de hipótesis, es necesaria una inspección más profunda de la producción del scriptorium de Cambron. Poco se sabe sobre Graciano, un benedictino italiano que estuvo en actividad en el siglo XII e hizo la primera recopilación sistemática de la ley canónica, que conocemos como el Decretum. Los principales elementos decorativos de esta versión son 37 iniciales historiadas —incluidas dos iniciales habitadas—, que aparecen en el recto de los folios 11 y 130; iniciales floridas, que marcan el inicio de los textos secundarios en tinta roja y azul; iniciales más pequeñas, que indican el inicio de los textos terciarios en tinta azul y roja; motivos marginales ingeniosos en varios sitios de la obra, rúbricas en rojo, y texto en tinta marrón oscuro.

La peregrinación de la vida humana

El texto alegórico de Le pèlerinage de la vie humaine (La peregrinación de la vida humana), escrito en verso vernáculo, se inspira en el poema francés del siglo XIII Roman de la Rose, de Guillaume de Lorris y Jean de Meun. El texto que aquí se presenta fue compuesto alrededor de 1330-1332 por Guillaume de Digulleville. Se produjo una recensión de esta primera versión en 1335. Producida en el noreste de Francia en 1370, esta copia del Museo de Arte Walters (W.141), en el frontispicio, contiene una miniatura con un retrato del autor, además de 83 ilustraciones en grisalla y en color. Estas imágenes se basan en modelos consecuentes con las elecciones temáticas contemporáneas y contienen abundantes detalles anecdóticos, que le aportan carácter al texto. El Instituto de Investigación e Historia de los Textos del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia ha estado recopilando todas las reproducciones de los manuscritos de Digulleville. La versión que aquí se exhibe es una de las pocas copias fuera de Francia. El texto consta de un prólogo y cuatro libros. Escrito en tinta marrón, con rúbricas en rojo, en cursiva, el texto está dispuesto en dos columnas por página, a menudo, con divisorios decorados entre ellas. Hay mayúsculas pintadas en las divisiones de párrafos de texto y una mayúscula iluminada en el frontispicio. En general, los nombres de los oradores están centrados, a veces, por encima de las ilustraciones. No tiene puntuación original. Las ilustraciones, encuadradas en marcos amarillos con hojas de vid, son de calidad media, especialmente hacia el final de la obra. Las instrucciones para los artistas aparecen en forma de texto junto a las imágenes (por ejemplo, en el recto del folio 8), como letras dentro de las ilustraciones y como frases en los márgenes inferiores izquierdos (por ejemplo, en el recto del folio 45).

Libro de horas de Daniel Rym

Este libro de horas, con abundante iluminación, fue creado alrededor de 1420-1430 para Elizabeth van Munte y su esposo, Daniel Rym. La pareja está representada de diversas formas a lo largo del manuscrito. En el recto del folio 42, un ángel sostiene el escudo de armas de Rym, mientras que, en el recto del folio 18, un dragón sostiene el de van Munte. También se ven representados en retratos votivos: van Munte aparece arrodillada en el recto del folio 62 y Daniel Rym aparece, también de rodillas, ante su homónimo, san Daniel, en el verso del folio 168. En este exquisito libro de horas, hecho para uso personal, cada hora comienza con una miniatura que ocupa toda la página. Se hace un uso profuso del dorado en la iluminación, y los motivos ingeniosos a lo largo del libro representan personajes lúdicos e híbridos que participan en diversas actividades: leen, rezan de rodillas, trepan o juegan con el filete foliar de las iniciales o emergen de grandes flores. En el folio situado frente a la Deposición y la Verónica (recto del folio 118), la imagen de la dulce pareja sumida en un abrazo es especialmente conmovedora. Esta obra devocional pertenece al «Maestro Guillebert de Mets»: un iluminador que utilizó el estilo parisino en las obras que realizó en Flandes entre 1410 y 1445 y cuyo apodo proviene de las iluminaciones que hizo para un manuscrito firmado por un escriba llamado Guillebert de Mets. La disposición de las páginas enlaza íntimamente el texto, las miniaturas y las decoraciones de los bordes de una manera distintiva. El texto está escrito en tinta negra y marrón en letra textura, con rúbricas en rojo. A menudo, en los márgenes laterales, aparecen instrucciones para el rubricador. Las iniciales en dorado marcan las divisiones del texto. El libro todavía conserva 13 miniaturas de página completa al comienzo de cada hora.

El espejo del mundo

Este manuscrito, con el año 1489 en el colofón, es una de las tres copias conocidas del siglo XV de una peculiar cosmografía vernácula compuesta originalmente en verso, en el dialecto de Lorena, con el título Image du Monde (El espejo del mundo), circa 1245 o 1246. El manuscrito describe las siete artes liberales, junto con teorías astronómicas, en especial, sobre la Tierra, las criaturas que la habitan y sus movimientos dentro del universo. Cada una de las artes liberales está ilustrada con una miniatura en grisalla y, a lo largo del libro, se repiten extraordinarios diagramas astronómicos geométricos. La obra (W.199 del Museo de Arte Walters) se destaca por ser textual y pictórica a la vez. Iluminada por seguidores de Willem (también llamado Guillaume) Vrelant, en actividad en Brujas entre 1454 y 1481, revela cierta afinidad en materia de formato y contenido con una copia de Image du Monde ejecutada en Brujas en 1464 (Londres, Biblioteca Británica, Royal 19 A.IX). El texto de la obra, de Gossouin (o Gauthier) de Metz, fue encargado originalmente por el duque de Berry y Auvernia, Juan, y aparece aquí en bastarda gótica. El epílogo hace referencia a «Iehan clerc librarien» oriundo de Brujas, a quien se le atribuye la organización de esta edición. El manuscrito también incluye oraciones en las que se ruega por bendiciones físicas y espirituales para los lectores o auditores. Las rúbricas están ejecutadas en rojo y el texto, en tinta marrón oscuro; mientras tanto, las divisiones principales están marcadas por mayúsculas iniciales en rojo o azul. La obra tiene una iluminación que ocupa toda la página, 11 miniaturas de personas más pequeñas en grisalla y 27 diagramas científicos policromáticos.

Tesoro de sabiduría. De la Creación al 138 d. C.

Este manuscrito bien decorado del Trésor de sapience (Tesoro de sabiduría) es una historia del mundo que se extiende desde la Creación hasta el año 138 d. C. Fue iluminado por los colegas de Loyset Liédet y Willem (también llamado Guillaume) Vrelant, y es probable que haya sido terminado en Brujas circa 1470-1480. La obra en sí es un excelente ejemplo de los libros seculares que encargaban los mecenas aristocráticos del sur de los Países Bajos durante el tercer cuarto del siglo XV. La historia tiene un amplio repertorio decorativo y cuenta con evidencia heráldica de valor. El escudo de armas más actual, pintado dentro de un área desgastada, pertenece a Adolfo de Borgoña, señor de Beveren, Veere y Flesinga (fallecido en 1540). A partir de 1516, fue miembro de la Orden del Toisón de Oro, siguiendo los pasos de su padre, Felipe de Borgoña, y de su abuelo Antonio de Borgoña (el «Gran Bâtard de Bourgogne», hijo ilegítimo de Felipe el Bueno). La decoración y su organización a lo largo del texto encarnan principios del diseño jerárquico y la colaboración artística típica de los programas pictóricos expansivos de esta clase de texto secular. Caben destacar seis miniaturas grandes significativas: cada una de ellas se sitúa antes de una división textual importante de la crónica y abarca dos columnas de texto. Estas bellas ilustraciones de estilos variados son muy imaginativas. Ponen un énfasis visual en la Trinidad, como lo demuestra el frontispicio que presenta un ciclo de la Creación en seis medallones. Este manuscrito evoca los principios agustinianos sobre el trinitarismo, ligados a los seis días de la Creación, las seis edades del hombre y las seis edades del mundo. Presenta una combinación de temas bíblicos y seculares, como la historia de Tebas, Troya y Gran Bretaña; la tercera edad del mundo; la historia de Roma desde Rómulo y Remo hasta la derrota de los galos y los emperadores romanos hasta Adriano (falleció en 138 d. C.); los reyes italianos después de Eneas, y Alejandro Magno y los gobernantes que lo precedieron. La obra está ejecutada en bastarda de Borgoña por diferentes personas.

Cuadríptico Stein

Atribuido a Simon Bening y a sus colegas, es probable que el Cuadríptico Stein haya sido creado en Brujas alrededor de 1525-1530 para el cardenal Alberto de Brandeburgo. Esta colección de 64 miniaturas sobre pergamino está montada en papel y fijada a cuatro paneles, con grupos de 16 miniaturas por panel. Cada miniatura tiene 6,8 por 5,2 centímetros. Hasta 1886, el primer propietario conocido de la colección fue Charles Stein, y el conjunto de miniaturas se citó por primera vez en textos académicos como el Cuadríptico Stein. Las miniaturas parecen haber sido desmanteladas en algún momento y luego vueltas a ensamblar en los cuatro paneles, que están sostenidos por marcos dorados del siglo XIX. El Departamento de Conservación del Museo de Arte Walters no ha encontrado textos en el reverso de las miniaturas. Sin embargo, como era corriente que los folios iluminados se insertaran en los libros de oración del arte flamenco del sur sin texto en la parte posterior, la falta de evidencia textual no descarta la posibilidad de que estas miniaturas formaran parte de un libro de oraciones. No obstante, mediante un análisis visual formal y el uso del color, se puede deducir que estas 64 miniaturas fueron concebidas para formar parte de un conjunto. Es posible que estuvieran pensadas para que el suplicante, al orar en privado, utilizando un libro o de memoria, contemplara la secuencia.

La Biblia de treinta y seis líneas de Bamberg

Ninguna de las tres ediciones de la Biblia en latín que se imprimieron antes de 1462 contiene información sobre el lugar de impresión, el impresor o la fecha de publicación. Por ello, la cronología relativa de las ediciones bíblicas más antiguas está basada en las interdependencias textuales y en el material tipográfico utilizado. La llamada «Biblia de treinta y seis líneas», también conocida como B36, se produjo sobre la base de una copia de la Biblia de Gutenberg (conocida como B42), tal como se puede concluir a partir de un error tipográfico en la copia de Stuttgart de la B36, en la que accidentalmente se salteó una página de la B42. A diferencia de la versión de Gutenberg, el impresor de esta Biblia organizó el texto de forma más generosa: redujo la cantidad de líneas por columna de 42 a 36. Esto hizo que la edición resultara considerablemente más voluminosa: con 1764 páginas impresas, tiene casi 500 páginas más que la Biblia de Gutenberg. Como consecuencia, a menudo se la dividió en tres volúmenes. La copia de Múnich que se presenta aquí no está completa: contiene solo el segundo volumen, que comienza con las Crónicas (Paralipómena) y termina con las Lamentaciones, de Jeremías. La Biblioteca Estatal de Baviera conserva numerosos fragmentos y las singulares instrucciones impresas para el rubricador. En esta edición, se utilizó una variación de las fuentes que Johann Gutenberg empleó en sus primeros años en el oficio para la producción de calendarios y para la ejecución de la gramática de Donato. Luego, Gutenberg le pasó las fuentes a uno de sus empleados. En 1461, Albrecht Pfister, un impresor que trabajaba en Bamberg, utilizó esta tipografía llamada Urtype (fuente original) para imprimir la primera edición en alemán de una colección de fábulas, la Edelstein, de Ulrich Boner. Como Pfister trabajaba para el obispo de Bamberg Georg I de Schaumberg, y como varios ejemplares de la B36 habían pertenecido en primer lugar a los monasterios de esta diócesis, es probable que esta edición haya sido impresa en Bamberg por encargo del obispo. La copia perteneció originalmente al monasterio benedictino suabo de Fultenbach y llegó a Múnich en 1915 a través de la Kreis- und Studienbibliothek de Dilinga. Tiene una encuadernación contemporánea con decoración gofrada, que se le atribuye a un taller de Bamberg. La copia de Stuttgart de la B36 fue encuadernada en el mismo taller y le faltan las páginas intermedias.

La Biblia de los pobres

Con una considerable tradición manuscrita originada en el siglo XIII, la Biblia pauperum (Biblia de los pobres) alcanzó su nivel más prolífico de distribución en la segunda mitad del siglo XV a través de libros xilográficos y ediciones incunables. La versión en latín de 40 hojas de la Biblia pauperum, que se publicó en no menos de 11 ediciones de libros xilográficos, gozó de gran popularidad. La disposición del texto y la secuencia de ilustraciones de la versión en latín fueron adoptadas por ambas ediciones de libros xilográficos en alemán, donde, sin embargo, se usaron xilografías algo más simples. La primera edición del libro xilográfico en alemán fue coproducida en 1470 en la ciudad de Nördlingen por Friedrich Walther, pintor, y Hans Hurning, carpintero, según se indica al final del libro en una nota acompañada de dos escudos de armas y la fecha. Apenas un año después, esta versión fue copiada por Hans Sporer, calígrafo y xilógrafo oriundo de Núremberg, que simplificó las ilustraciones omitiendo el sombreado y reemplazando los paisajes del fondo por líneas horizontales simples. Sporer incluyó dos escudos de armas y el año 1471 en la última lámina, imitando la versión anterior. El libro xilográfico en alemán de la Biblia pauperum que se presenta aquí ciertamente no pertenece a la primera edición producida por Sporer, ya que se imprimió a partir de bloques de madera, sobre los que se colocaron pares de láminas contiguas (1-40, 2-39 y así sucesivamente). Dado que se podía imprimir solo una cara de las hojas, era preciso doblarlas por la mitad y disponerlas de manera que las ilustraciones de la primera parte del libro estuvieran a la izquierda (verso) y las de la segunda parte, a la derecha (recto). En una etapa posterior, Sporer dividió los bloques por la mitad y comenzó a producir ediciones con una prensa simple, lo que le permitió imprimir tanto en el recto como en el verso de una hoja, como es el caso de la copia que aquí se muestra. Hasta 1474, antes de mudarse a Bamberg y comenzar a imprimir con tipos móviles en 1487, Sporer produjo otros tres títulos de libros xilográficos en Núremberg, además de la Biblia pauperum.

Quiromancia

Los numerosos manuscritos sobre quiromancia producidos a finales del Medioevo son testimonio de la relativa popularidad de este arte durante aquel período. Sin embargo, esta Quiromancia alemana, cuya autoría sigue siendo objeto de debate, estaba disponible principalmente en forma de libros xilográficos. Para producir los libros xilográficos, se cortaba el texto y las ilustraciones en el mismo bloque de madera, lo que permitía imprimir todo en una sola operación. La edición del libro xilográfico de la Quiromancia que se muestra aquí contiene una introducción y 44 láminas de manos. Las láminas están dispuestas de modo que cada mano femenina a la izquierda (verso) se corresponda con una mano masculina del lado derecho (recto). El significado de líneas y otras marcas de las manos está explicado por medio de epígrafes cortos en alemán, que son parte de la ilustración. La xilografía es una técnica casi ideal para reproducir este tipo de imágenes. Una característica inusual de esta edición son las cubiertas de papel, que se han decorado con xilografías que buscan imitar el estilo de las encuadernaciones de cuero góticas. Los bloques de madera con los que se hacían las impresiones se podían conservar durante largos períodos para utilizarse una y otra vez, según la demanda. No obstante, a menudo, eran corregidos o modificados entre impresiones, por lo que es probable que ediciones posteriores presenten variaciones. Este es el caso de la copia que se muestra aquí, que representa el último de los cuatro estadios conocidos de la historia de la edición de este libro xilográfico. Mientras que los dos primeros ejemplares de la Quiromancia fueron publicados sin números de cuadernillo y sin información sobre su autor, las xilografías posteriores incorporaron firmas tipográficas y un colofón en el que aparece el nombre de Jörg Schapf, xilógrafo y encuadernador oriundo de Augsburgo. Se sabe que Schapf vivió en Augsburgo entre 1478 y 1517, pero no está claro si también produjo las dos primeras ediciones o si le compró los bloques de madera a otro impresor. Algunos eruditos han atribuido la autoría de la obra a Johannes Hartlieb (1410-1468), médico de la corte del duque Alberto III de Baviera y especialista en brujería y quiromancia.