30 de septiembre de 2016

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 8, 28 de marzo de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 9, 4 de abril de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 10, 11 de abril de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 11, 18 de abril de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 12, 25 de abril de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 13, 2 de mayo de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 14, 9 de mayo de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 1, número 52, 31 de enero de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 1, 7 de febrero de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.

The Stars and Stripes. Volumen 2, número 2, 14 de febrero de 1919

Entre el 8 de febrero de 1918 y el 13 de junio de 1919, las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF, por sus siglas en inglés) del Ejército de los Estados Unidos publicó The Stars and Stripes en Francia. El general John J. Pershing tenía en mente un periódico escrito por militares para los soldados en el frente de batalla. En la primera página del primer número, expresa su apoyo al periódico y describe su finalidad y contenido de la siguiente manera: «En este primer número de The Stars and Stripes, publicado por los hombres del Comando de Ultramar, el comandante en jefe de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses da la bienvenida, a través del personal de la redacción, a todos sus lectores, tanto aquellos apostados en las trincheras en el frente de batalla como los que se encuentran en los puertos base. Estos lectores son, en su gran mayoría, hombres que han tenido el privilegio de pertenecer al primer contingente de estadounidenses que lucharon en suelo europeo por el honor de su país... El periódico, escrito por hombres en servicio, busca expresar el pensamiento del nuevo Ejército de los Estados Unidos y del pueblo estadounidense, cuyos hombres son parte de las fuerzas. Este es su periódico. Que tengan buena suerte». La misión del periódico era fortalecer la moral de las tropas y promover la unidad dentro de las fuerzas estadounidenses, que, por entonces, estaban muy dispersas y cumplían muchas funciones sin relación aparente. La empresa tuvo un éxito inmediato entre los soldados: la primera edición de 1000 ejemplares se agotó rápidamente. Aunque era conocido como el «periódico oficial de las AEF», su tono editorial independiente le valió la confianza y el afecto de los soldados rasos. The Stars and Stripes se publicó exclusivamente en Francia durante 17 meses. Su diseño era típico de los periódicos estadounidenses de la época, con columnas anchas, títulos únicamente en mayúsculas y numerosas ilustraciones. El equipo editorial asignado al diario estaba compuesto, sobre todo, por hombres alistados, entre los que había varios periodistas de carrera. El teniente segundo Guy T. Viskniskki de la Wheeler Newspaper Syndicate, el crítico de teatro del New York Times Alexander Woollcott, el bibliófilo John Winterich y el caricaturista Abian «Wally» Wallgren del Washington Post estuvieron entre los que aportaron su experiencia y conocimiento. También pertenecía a la redacción el soldado Harold W. Ross, que más tarde fundó la revista The New Yorker. The Stars and Stripes llegó a ser un periódico de alta circulación, con más de 500 000 lectores al momento de su primer aniversario. Su éxito se debió tanto al contenido como al sistema de distribución. Combinando ingenio y perseverancia, los agentes entregaban el periódico a la mayoría de los suscriptores en la fecha de publicación. El capitán Richard H. Waldo, que había trabajado en el New York Times y en Good Housekeeping antes de alistarse, ideó un sistema por el cual los soldados repartidores, o «agentes de campo», de cada oficina de correos del Ejército coordinaban la distribución por ferrocarril, camión y automóvil (incluidos tres Cadillacs). Los vendedores de periódicos franceses también repartían copias del semanario entre los agentes de campo y en centros de hospitalidad administrados por la Asociación Cristiana de Jóvenes, conocidos como los «barracones de la ACJ». Además, los distribuidores enviaban por correo más de 200 000 copias a bases militares y a suscriptores en general de los Estados Unidos. La Biblioteca Digital Mundial presenta los 71 números de The Stars and Stripes.