18 de julio de 2016

La leyenda dorada y un relato de san Procopio

Este manuscrito de finales del siglo XV contiene una versión checa de la Legenda aurea (La leyenda dorada), escrita por Santiago de la Vorágine (circa 1229-circa 1298), además de un relato de san Procopio (o Procopio de Sázava, circa 980-1053), el santo patrono de Bohemia. El contenido del manuscrito es idéntico al de uno que se conserva en el Museo Nacional de Praga (sign. III. D. 44). Durante el siglo XIX, este códice perteneció a la Sociedad de Museos de Eslovaquia. El escriba que creó este manuscrito registró su nombre, Simon de Ducky, y la fecha en que lo terminó, 1495. La Legenda aurea es una compilación de las vidas legendarias de los santos. De la Vorágine, un sacerdote que luego fue arzobispo de Génova y era famoso por su piedad y sus sermones en toda Lombardía, dio originalmente a la obra el título de Legenda sanctorum, pero sus lectores pronto la llamaron Legenda aurea, porque consideraban que valía su peso en oro. Procopio fue un sacerdote y anacoreta checo que vivió en una caverna con vista al río Sázava. Fue el primer abad del monasterio de Sázava. En esta casa religiosa, establecida por el duque de Bohemia en 1032, se practicaba la liturgia eslava. Fue canonizado en 1804.

Fragmento glagolítico antoniano

Fragmento glagolítico antoniano es el nombre de un pergamino de dos folios, de procedencia probablemente croata, es decir, del territorio de los eslavos del sur, donde se refugiaron los discípulos de san Metodio (815-885) después de la caída de la Gran Moravia. El texto fue producido por un escriba, cuyo nombre se desconoce, en el siglo XV y está ejecutado en dos columnas, en tinta negra y roja, en escritura glagolítica cuadrada. Es probable que haya sido parte de un libro litúrgico, tal vez, un breviario glagolítico. En el siglo XVII, este pergamino de cuero de cabra se usó como parte de la encuadernación de un libro. A mediados del siglo XX, el doctor Vševlad Jozef Gajdoš, historiador de la cultura de los libros y bibliógrafo, lo descubrió en su forma actual en el monasterio franciscano de san Antonio (hoy Báč, en el sudoeste de Eslovaquia). La Gran Moravia fue un reino eslavo establecido en el siglo IX en los territorios que hoy comprenden la República de Eslovaquia y la República Checa, parte del sur de Polonia y el área occidental de Hungría. Rastislav (o Rostislav), que reinó entre 846 y 870, invitó a los misioneros bizantinos Cirilo y Metodio al reino para que divulgaran el cristianismo. Los hermanos introdujeron la liturgia eslava, que estaba basada en sus propias traducciones del griego, y la escritura glagolítica para reproducir las lenguas eslavas. La Gran Moravia se debilitó y se disolvió hacia finales de siglo, después de la muerte del sucesor de Rastislav, su sobrino Svatopluk (que reinó de 870 a 894). Finalmente, fue destruida por un ataque magiar alrededor del año 906.

Leyendas en latín de santos checos: Vito, Procopio y Venceslao

Las leyendas medievales en latín acerca de las principales figuras de la historia checa son un componente importante de la herencia espiritual y cultural de Europa. Perteneciente a la dinastía de los Premislidas y santo patrono del pueblo checo, el príncipe Venceslao (907-935), partidario de la cristiandad y fundador del templo circular del castillo de Praga, propagó el culto a san Vito (fallecido en 305) por toda Europa Central. Venceslao fue asesinado por su hermano Boleslao I en 935. Poco tiempo después, ya en el siglo X, comenzó a ser venerado como santo. Sus restos fueron sepultados en la catedral de san Vito, en el castillo de Praga, que se convirtió en el centro del culto a san Venceslao. Su vida y su muerte se volvieron la temática de numerosas historias, como la primera leyenda en eslavo antiguo del siglo X, la leyenda Crescente fide en latín, la llamada leyenda de Gumpold y la leyenda de Christian. Aquí se presenta un manuscrito que data de la primera mitad del siglo XV y que contiene las leyendas de tres santos: Vito, Venceslao y Procopio. Procopio fue el primer abad del monasterio de Sázava (circa 980-1053). El manuscrito, de origen checo, fue realizado en tinta roja y negra por un escriba cuyo nombre se desconoce.

Primer folio de la Biblia alemana de Zainer

Aquí se presenta la decoración del primer folio de la edición de Augsburgo de la Biblia alemana impresa en 1477 por Günther Zainer (fallecido en 1478). Las ilustraciones son obra de un iluminador, cuyo nombre se desconoce, que trabajaba en el taller de Johann Bämler (1430-circa 1508). Se trata de una xilografía que contiene la inicial B, en color y en dorado, dentro de la que se representa una escena en la que un cardenal y un padre de la Iglesia (probablemente san Jerónimo, fallecido en 419 o 420), analizan un códice que, casi con certeza, es la traducción que hizo Jerónimo de la Biblia al latín, conocida como la Vulgata. El texto es la misiva de Jerónimo a Paulino, obispo de Nola. Es la Carta 53, escrita en el año 394, que comienza de la siguiente manera: «Junto con tus pequeños obsequios, [nuestro] hermano Ambrosio, me ha entregado una carta de lo más encantadora...». En la misiva, san Jerónimo elogia a Ambrosio por su devoción por el estudio de las Escrituras y por su temor a Dios. La escena está construida como una imagen en perspectiva del interior de una habitación; detrás de la ventana, se observa el paisaje bajo un cielo azul. El marco sobre el que descansa la letra B es dorado y tiene estrellas o rosetas. Mientras tanto, el margen superior y el margen interno están ornamentados con flores y vides. Bämler fue escriba, calígrafo, iluminador, impresor y vendedor de libros. Zainer trabajó como pintor y orfebre, y, probablemente, también fue el primer impresor de Augsburgo. La segunda imagen es un primer plano de la B mayúscula iluminada.

Calendario de los años 1486-1504

Este grabado único, de una sola hoja, es un singular fragmento de un calendario perpetuo en latín que abarca el período comprendido entre 1486 y 1504. Fue publicado en Venecia en 1486 por un impresor de Núremberg, Konrad (o Conrad) Zeninger. Las iniciales de la página son rojas o negras. Contiene una lista de santos y sus días festivos. En la parte inferior, hay un cuadro que muestra las diferentes fases de la luna en distintos meses y años. Otras dos bibliotecas, en Alemania y en Austria, guardan fragmentos de páginas de esta obra; sin embargo, esta página de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia es el ejemplar mejor conservado del mundo. Se cree que la tipografía del calendario fue creada por Bernardino Giolito de’ Ferrari, conocido como Bernardino Stagnino, un impresor del norte de Italia que estuvo en actividad en Venecia entre 1483 y 1538, y que, a menudo, cooperaba con impresores y vendedores de libros en el norte de los Alpes.

Xilografía de la Biblia latina de Prüss

Esta xilografía de carácter devocional, realizada en una sola hoja coloreada a mano, está inspirada en uno de los esquemas compositivos del grabador y pintor alemán Martin Schongauer (circa 1450-1491). No se ha identificado al artista. El tema de la obra es la Resurrección de Cristo. En la animada escena se ven grandes figuras, entre las que se destaca la de Cristo, que sostiene una bandera triunfal y una cruz doble en la mano izquierda. Frente al sepulcro, y en el lado izquierdo, hay soldados armados. A la derecha, detrás de Cristo, hay un ángel que retira la tapa de un sepulcro vacío. En el fondo, entra por la puerta del cementerio un grupo guiado por las tres Marías mencionadas en el capítulo 16 del Evangelio de Marcos (María Salomé, María madre de Santiago y María Magdalena), que se aproximan a la tumba con recipientes con mirra y bálsamo. Más atrás, se observa un paisaje simbólico y el sol naciente. Es probable que la xilografía haya sido importada por separado desde Núremberg, Alemania, y, que, posteriormente, haya sido pegada a la cubierta interior de una copia de la Biblia latina incunable, impresa por Johann Prüss (1447-1510) en Estrasburgo en 1489.

Diálogos de san Gregorio Magno. Fragmento

Este fragmento contiene parte de los Diálogos que tradicionalmente se atribuyen a san Gregorio Magno (540-604, papa Gregorio I desde 590 hasta 604) del siglo XI. Se lo considera el objeto más antiguo de la colección de fragmentos de códices medievales que se conserva en los archivos de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia. Esta obra, cuyo autor y origen se desconocen, es parte de un manuscrito originalmente en manos de los franciscanos de Bratislava. Los Diálogos y homilías de san Gregorio gozaron de amplia popularidad en Europa durante la Edad Media. Los primeros tres libros de los Diálogos relatan las hazañas de santos italianos. De hecho, el segundo libro está dedicado por completo a san Benito (circa 480-547), que fue autor de la famosa Regla de san Benito, destinada a los monjes, y fundador de la abadía y del monasterio de Montecasino, cerca de Roma.

Tratado sobre los asuntos del matrimonio. Fragmento

Este fragmento de pergamino del siglo XIII es parte de un tratado en latín sobre cuestiones relacionadas con el matrimonio según el derecho canónico. De autor y de origen desconocidos, es probable que la obra haya surgido del ámbito universitario. El fragmento fue conservado o bien junto con una obra cuyo nombre se desconoce o con un códice perteneciente a la biblioteca histórica de los franciscanos, en Skalica (hoy Eslovaquia occidental). Se preservan dos páginas completas, escritas en dos columnas, además de fragmentos de otras dos páginas. Los franciscanos se establecieron en Skalica a mediados del siglo XV y allí construyeron una iglesia y un monasterio, que estuvieron en funcionamiento hasta 1950. El fragmento pertenece ahora a las colecciones de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia.

La consolación de la filosofía. Fragmento

De consolatione philosophiae (La consolación de la filosofía) es una obra filosófica que fue escrita alrededor del año 524 por Boecio, vástago de una influyente familia romana. Se la considera una de las obras más importantes e influyentes del mundo occidental. Boecio escribió el libro durante el año que pasó en prisión, mientras aguardaba el juicio por traición bajo el gobierno de Teodorico el Grande, rey de los ostrogodos. En 524, se lo declaró culpable y fue ejecutado. La obra, un diálogo entre Boecio y la personificación femenina de la Filosofía, fue una de las principales fuentes utilizadas por los eruditos medievales europeos para el estudio de la filosofía antigua. Este manuscrito de De consolatione philosophiae del siglo XIV, que se conserva en las colecciones de la Biblioteca Nacional de Eslovaquia, fue producido en el ámbito académico francés, tal vez, en París. Se desconoce el nombre del escriba, así como las circunstancias en las que se los trasladó a la Biblioteca Franciscana de Bratislava. Su contenido es idéntico al del manuscrito incunable escrito en Colonia, que se imprimió en octubre de 1493. Está profusamente comentado, con notas en los márgenes y en los espacios entre los renglones.

Comentario sobre La divina comedia, de Dante Alighieri

El manuscrito que aquí se presenta es un fragmento de dos páginas de un comentario sobre La divina comedia, escrita por el gran poeta florentino Dante Alighieri (1265-1321). El texto, escrito en italiano por un escriba cuyo nombre se desconoce, se produjo en Italia en la segunda mitad del siglo XIV, unas pocas décadas después de la muerte del poeta. Alrededor de esta misma época, el poeta Giovanni Boccaccio (1313-1375) utilizó por primera vez el epíteto «divina» al referirse al poema de Dante, quien lo había titulado simplemente Commedia en italiano. Este fragmento fue conservado en la biblioteca histórica de los franciscanos, en Skalica (hoy Eslovaquia occidental). Los franciscanos se establecieron en Skalica a mediados del siglo XV y allí construyeron una iglesia y un monasterio, que estuvieron en funcionamiento hasta 1950. La gran epopeya alegórica de Dante en tres partes, Infierno, Purgatorio y Paraíso, basada en la visión geocéntrica típica de la época, sintetiza casi todo el conocimiento medieval en una estructura artística perfecta que mantiene en los 100 cantos de la obra. El poema de Dante ha sido objeto de innumerables comentarios casi desde el momento de su concepción y continúa inspirando grandes obras literarias contemporáneas.