17 de mayo de 2017

Libro de horas

Este libro de horas del siglo XV perteneció a Víctor Manuel II, rey de Cerdeña de 1849 a 1861 y primer rey de la Italia unida desde 1861 hasta su muerte, en 1878. Según el erudito Robert Amiet, el libro es, desde el punto de vista litúrgico, una obra compuesta, ejecutada por un copista que tuvo a su disposición varias versiones de libros de horas. Claramente, el calendario diario es de origen parisino, mientras que las letanías, las horas de la Virgen y el oficio de los difuntos están inspirados en los manuscritos iluminados que se produjeron en la abadía de Citeaux. El manuscrito fue hecho para una familia noble de Borgoña, la de Guillaume de Trestondans (fallecido en 1475), cuyo escudo de armas se encuentra en el margen inferior del recto del folio 29. En el verso del folio 82, aparece el escudo de armas de la familia de la esposa de Guillaume, Marie de Baissey, mientras que el de su madre, Henriette de Saint-Seine, se encuentra en el verso del folio 166. El libro contiene dos lemas, que probablemente guarden relación con la familia de Trestondans: « Plus panser que dire » (Vale más pensar que hablar) en el verso del folio 21 y en el recto del 23, y « Tousiours ie danse » (Siempre bailo) en el recto del folio 34. En 1843, la Biblioteca Real de Turín compró el manuscrito por 700 liras. Este dato se conoce gracias al borrador de una carta de Domenico Promis a Carlos Alberto I (1798-1849), rey de Cerdeña, duque de Saboya y padre de Víctor Manuel II, que se conserva en el Archivo Promis de la biblioteca real. En él, se menciona una propuesta para venderle el libro a la biblioteca.

Códice sobre el vuelo de los pájaros

Además de haber creado obras maestras del arte renacentista, Leonardo da Vinci (1452-1519) tenía gran interés por la tecnología. Diseñó proyectos para varias invenciones, algunas de las cuales tenían potenciales usos militares, como una especie de tanque blindado y un traje para el buceo en aguas profundas. Entre los diversos temas de estudio que lo ocupaban, Leonardo da Vinci sentía especial fascinación por la posibilidad de inventar una máquina para volar. Escribió más de 35 000 palabras y elaboró unos 500 bocetos sobre máquinas voladoras (ideó tanto un planeador como un helicóptero), la naturaleza del aire y el vuelo de los pájaros. En el Codice sul volo degli uccelli (Códice sobre el vuelo de los pájaros), producido entre 1505 y 1506, Leonardo da Vinci esbozó una serie de observaciones y conceptos que fueron la base para la construcción, a principios del siglo XX, de un avión que logró levantar vuelo. El códice ilustra su extraordinario dominio de una amplia variedad de conocimientos, teorías e ideas en todo el espectro del arte y de la ciencia. Los dibujos en pluma y tinta reflejan su capacidad para analizar un extenso repertorio de temas: cómo funcionan los mecanismos, los principios de la fundición de metales, la gravedad, los efectos del viento y las corrientes en el vuelo, la función de las plumas, cómo el movimiento de las alas comprime el aire, la acción de la cola de un pájaro, entre otras cuestiones. El cuaderno que aquí se presenta también contiene bocetos arquitectónicos, algunos diagramas y diseños para máquinas. La mayor parte de las 37 páginas contiene detalladas notas y dibujos de Leonardo da Vinci sobre el vuelo de los pájaros, además de un análisis de cómo mantienen el equilibrio, se mueven, giran, descienden y ascienden durante el vuelo. El análisis se presenta en la escritura especular característica de Leonardo da Vinci: las letras aparecen invertidas y el texto está escrito de derecha a izquierda. Sobre las notas de Leonardo da Vinci, Giorgio Vasari escribió: «Quienes no estén entrenados en la lectura especular, solo podrán entenderlas si las leen utilizando un espejo». Los comienzos históricos modernos de este manuscrito son complicados. Cinco folios se retiraron del códice y se vendieron en Londres a mediados del siglo XIX. Los herederos de Giacomo Manzoni di Lugo compraron casi todo el códice en 1867 y se lo vendieron a Teodoro Sabachnikoff, erudito ruso del Renacimiento, que también llegó a poseer uno de los folios vendidos en Londres. En 1892, año en que adquirió el folio, Sabachnikoff publicó la primera edición impresa del códice: el folio 18 (comprado en Londres) aparecía añadido como apéndice, pero aún faltaban los cuatro folios que habían sido separados y vendidos a otros compradores. El 31 de diciembre de 1893, Sabachnikoff le ofreció la obra a la reina Margarita de Italia, quien la donó a la Biblioteca Real de Turín. El folio 17 fue añadido al códice en 1913. Enrico Fatio, coleccionista de Ginebra, compró los últimos tres folios (1, 2 y 10) y, varios años más tarde, se los obsequió al rey Víctor Manuel II, gracias a quien fueron agregados al resto de la obra. El códice se encuadernó en 1967. Permaneció almacenado en una caja fuerte y sin catalogar hasta febrero de 1970, cuando se le asignó la marca de clase Varia 95, que había pertenecido a un libro de horas iluminado, al que se clasificó como desaparecido durante una inspección en 1936. El Museo Nacional del Aire y del Espacio del Instituto Smithsoniano exhibió este códice en Washington D. C. en 2013.

Atlas portulano de Battista Agnese

Este atlas portulano se atribuye a Battista Agnese (1514-1564), uno de los más destacados cartógrafos renacentistas italianos. De origen genovés, Agnese estuvo en actividad en Venecia desde 1536 hasta su muerte. Es probable que haya dirigido la imprenta donde se producían sus mapas. Hizo aproximadamente 100 atlas manuscritos, de los cuales se conservan más de 70, ya sea con su firma o atribuidos a su estudio. Más que para ser utilizados en el mar, sus atlas, considerados obras de arte por su gran calidad y belleza, son en su mayoría atlas portulanos o náuticos, impresos en vitela, creados para oficiales de alto rango o para adinerados mercaderes. El atlas que aquí se presenta contiene tablas de declinación, una esfera armilar y el zodíaco, así como mapas que muestran las costas este y oeste de América del Norte; el océano Atlántico y el oeste, desde Arabia hasta una supuesta costa oriental de América del Sur; la región que se extiende desde África hasta Asia Sudoriental, Europa Oriental, España y África del Norte; el Mediterráneo (en varios mapas); el mar Negro, y la región que rodea a las que hoy son Grecia y Turquía. Aquí aparecen elementos comunes de la mayoría de las obras de Agnese: un mapamundi ovalado con angelotes, o cabezas de viento, en nubes azules y doradas que representan los 12 puntos clásicos del viento, que evolucionaron hasta convertirse en los puntos cardinales modernos. Este manuscrito fue ejecutado para el cardenal Guido Ascanio Sforza di Santa Fiora (1518-1564), y su escudo de armas puede verse en el recto del folio 1. La encuadernación tiene una pequeña brújula cubierta por un disco de cristal incrustado en la primera hoja. La forma en que está representado el mundo conocido, como una proyección ovalada con paralelos equidistantes, pasó posteriormente a ser de uso común, sobre todo, gracias al cartógrafo, ingeniero y astrónomo piamontés Giacomo Gastaldi (circa 1500-circa 1565) y al cartógrafo flamenco Gerardus Mercator (1512-1594). El atlas perteneció a Víctor Manuel II, rey de Cerdeña de 1849 a 1861 y primer rey de la Italia unida desde 1861 hasta su muerte, en 1878.