El futuro de San Francisco

Descripción

Hacia mediados de 1916, las imágenes del baño de sangre en Europa y de los ataques submarinos alemanes a los barcos aliados hicieron que la opinión pública estadounidense se pusiera en contra de Austria y Alemania, lo que incrementó la probabilidad de que los Estados Unidos intervinieran en la Primera Guerra Mundial. Como existía la posibilidad de que la nación entrara en guerra, se organizaron manifestaciones de «preparación» para consolidar el apoyo al Ejército a lo largo de todo el país, sobre todo, en ciudades importantes como Nueva York, Washington D. C. y San Francisco. Los obreros radicalizados constituían una minoría estridente que se oponía a la participación estadounidense en la guerra y podía provocar agitación laboral y fuertes reacciones de las autoridades. El gran desfile del «día de preparación» en San Francisco, el sábado 22 de julio de 1916, se convirtió en el blanco de la violencia radicalizada. En un panfleto de mediados de julio se explicaban los motivos: «Aplicaremos un poco de acción directa el día 22 para demostrar que no pueden imponernos el militarismo, ni a nosotros ni a nuestros hijos, sin enfrentar una oposición violenta». La procesión contó con 51 329 participantes, 2134 organizaciones y 52 bandas. Irónicamente, las señales de inicio del desfile fueron «el estallido de una bomba y el ulular de una sirena». A las reparticiones militares, civiles, judiciales, estatales y municipales les siguieron sindicatos de trabajadores de periódicos, teléfonos, telégrafos y tranvías. Tras una hora y media de procesión, una bomba explotó en la calle Steuart, cerca de la calle Market. La bomba estaba escondida en una maleta: diez transeúntes murieron y 40 resultaron heridos en el peor acto terrorista de la historia de San Francisco. Este cortometraje, con su prólogo propagandístico animado y su título, San Francisco's Future (El futuro de San Francisco), intentaba animar a los espectadores a que hicieran la elección correcta entre prosperidad y justicia, por un lado, y anarquía, sedición e ilegalidad, por el otro. Fue realizado poco después del atentado y estaba claramente dirigido al público local. San Francisco enfrentó con enojo e indignación el ataque. Dos conocidos líderes obreros radicales fueron arrestados: Thomas Mooney (circa 1882-1942) y su asistente, Warren K. Billings (1893-1972). Ambos fueron condenados en un juicio precipitado y desprolijo, con varios testigos falsos y una atmósfera de turbas enardecidas. Mooney fue sentenciado a muerte; Billings, a cadena perpetua. La comisión de mediación creada por el presidente Woodrow Wilson no encontró pruebas claras de la culpabilidad de Mooney, y su condena fue conmutada por cadena perpetua en 1918. Para 1939, las pruebas de perjurio y falso testimonio en el juicio se habían vuelto abrumadoras, y el gobernador Culbert Olson perdonó a los dos condenados. Es probable que jamás se conozca la identidad del autor material del atentado.

Última actualización: 14 de noviembre de 2017