El comienzo del Gulistán de Saʻdi

Descripción

El famoso Gulistán (El jardín de las rosas), una obra didáctica escrita en prosa y verso, fue compuesta en 1258 por el jeque Saʻdi Shirazi (circa 1213-1292), un poeta y prosista persa contemporáneo del famoso poeta Jalāl al-Dīn Rūmī (1207-1273). Contiene una serie de historias moralizantes que guardan similitudes con las fábulas del escritor francés Jean de La Fontaine (1621-1695). En las tierras persas, las máximas de Saʻdi eran muy valoradas, y los manuscritos de sus obras fueron ampliamente copiados e ilustrados. Saʻdi señala que compuso el Gulistán para impartir normas de conducta de la vida tanto a los reyes como a los derviches. La obra, que consta de ocho capítulos, una introducción y una conclusión, fue utilizada como herramienta para enseñar y comentar. En cada capítulo, se narran una serie de historias, máximas y advertencias. Este fragmento es la primera página de la introducción del Gulistán. Comienza en la parte superior con una basmala (en el nombre de Dios) y continúa con una alabanza de Saʻdi a Dios. Afirma: «Alabado sea Dios de Majestad y Gloria. Obedecerle suscita acercamiento y gratitud por los crecientes beneficios recibidos. Cada inhalación prolonga la vida, y cada expiración alegra nuestra naturaleza. Cada respiro confiere dos ventajas, y por cada una debemos gratitud: ¿A quién pertenecen la mano y la lengua capaces de cumplir con la obligación de agradecerle a Él?». El texto está ejecutado en escritura taʻliq negra sobre un papel ebru o abri (jaspeado) en blanco y marrón. La cursiva fluida es típica de las composiciones indias del siglo XVIII. Los trazos rojos sirven para separar visualmente las líneas de texto diagonales y verticales. El texto está enmarcado con un borde de color salmón y está pegado sobre un soporte de cartón decorado con papel morado claro.

Última actualización: 30 de septiembre de 2016