Sanogawa Ichimatsu III en el papel de la cortesana Onnayo de Gion e Ichikawa Tomieimon en el papel de Kanisaka Tōma

Descripción

El término ukiyo-e, literalmente «pinturas del mundo flotante», hace referencia a un género del arte japonés que floreció en el período Edo (1600-1868). Como indica la frase «mundo flotante», el ukiyo-e, con sus orígenes en la cosmovisión efímera del Budismo, capturaba la dinámica fugaz de la vida urbana contemporánea. Si bien eran asequibles y satisfacían los gustos de la «gente común», estos grabados tienen detalles artísticos y técnicos de una sofisticación impresionante. Sus temas comprenden desde retratos de cortesanas y actores hasta la literatura clásica. Este grabado es una reproducción moderna de una obra anterior, de Tōshusai Sharaku, un artista que produjo grabados de actores con diseños radicales por apenas diez meses entre 1794 y 1795. Su identidad todavía es un misterio, ya que no hay registros que ofrezcan indicios sobre el resto de su vida. Sharaku se caracterizaba por la representación honesta de sus modelos: revelaba la interacción entre el actor en su papel como personaje ficticio y como un individuo. La base de esta imagen es una kabuki-kyōgen (comedia) popular. Los dos personajes, al parecer muy distintos, están conectados con maestría a través de la oposición, como se expresa en sus rasgos faciales, como la línea del rostro, los ojos y las cejas. La imagen resultante contrasta la actitud altiva y glamorosa de la cortesana Onnayo con la apariencia mezquina de su oponente, un personaje secundario en la obra.

Última actualización: 25 de septiembre de 2015