Lo que un médico no puede ignorar

Descripción

Este manuscrito fue copiado en 1682 por ibn ʻAbd al-Nabī Muḥammad ibn ʻAbd al-Nabī, como se señala en el colofón del manuscrito. Guarda un compendio farmacológico completo de Yūsuf ibn Ismaʻīl ibn al-Kutubī, también conocido como Al-Jam‘ al-Baḡdādī (El compendio de Bagdad). Ibn al-Kutubī nació en el actual Azerbaiyán, pero pasó los años más productivos de su vida en la corte abasí en el actual Irak. Su obra es un compendio del famoso Kitāb al-jāmiʻ li-mufradāt al-adwiya (El libro integral de remedios simples) que compuso el científico andaluz ʻAbd Allāh ibn Aḥmad ibn al-Bayṭār (fallecido en 1248) en el siglo XIII. Ibn al-Kutubī agregó información sobre nutrición y medicina general para incluir, como lo indica el título, todo lo que debería saber un médico. El resultado es un manual bien organizado sobre el tratamiento médico que explica la evolución del arte de la sanación en la Edad Media. El tratado comienza con una extensa introducción que menciona la historia de la farmacología, las formas en que las drogas simples pueden combinarse y cómo puede beneficiarse el paciente de su uso. El núcleo de la obra de al-Kutubī está organizado en orden alfabético: por cada droga vegetal o animal mencionada, ofrece una descripción exhaustiva de sus propiedades y de la preparación necesaria para hacerla medicinalmente efectiva. El grado de detalle de la obra es especialmente evidente en la descripción de sustancias que se encuentran en distintas variedades. En la sección que trata sobre la arcilla, por ejemplo, el autor menciona diez tipos diferentes y sus características peculiares. La sección que habla sobre la pimienta describe cinco variedades cuya proveniencia y propiedades medicinales son diferentes. Algunos de los remedios pueden parecer extraños al lector moderno, como las recetas que prescriben el uso de lenguas de diferentes tipos de animales, entre los que se incluyen corderos, bueyes, camellos, gorriones, leones y perros. Los márgenes del manuscrito están comentados en varios sectores; estas notas marginales parecen haber sido escritas por la misma persona que escribió el texto principal y, por lo tanto, pueden ser atribuidas al propio copista.

Última actualización: 7 de marzo de 2017