Libro de horas

Descripción

Este pequeño libro de horas, destinado a su uso en la diócesis de Cambrai, en el Flandes francés, entre 1300 y 1310, es especialmente fascinante por la abundancia de motivos grutescos. Los márgenes de las páginas están poblados por figuras humanas y de animales y por imágenes híbridas. Pequeñas escenas recogen varias actividades, como las de cocinar, jugar, escalar, pescar, hacer música o bailar. Heiner Gillmeister sostiene que dos de estas escenas representan las primeras imágenes conocidas de un partido de tenis (rectos de los folios 70 y 193). Hay una «D» capitular iluminada con la Resurrección en el verso del folio 100. Los motivos grutescos incluyen a una mujer que lleva a un caballo que arrastra una grada (12, recto), un hombre y una mujer que están horneando (14, verso), monos que cantan (52, verso), y otros que juegan al ajedrez (186, recto). Estas imágenes entretenían a los fieles durante sus oraciones. Al mismo tiempo, estas escenas servían como metáforas del alma en lucha contra los vicios. La propietaria original parece haber residido en la diócesis de Cambrai, a juzgar por el uso del oficio de los muertos. El número de firmas en las hojas al principio y al final del manuscrito son un claro signo de que el libro ha pasado por varios propietarios. El verso del folio 1 tiene un mensaje en clave escrito por un sacerdote del siglo XVI en el que pedía que, en caso de extravío, el libro fuera devuelto a él. Esta obra también perteneció a miembros de la casa ducal de Saboya en el siglo XVII, como lo evidencia el escudo de armas dorado de Carlos Manuel II (1634-1675), duque de Saboya, estampado en las cubiertas.

Última actualización: 24 de octubre de 2017