Naranjas Engel

Descripción

A mediados del siglo XIX, los comerciantes valencianos empezaron a exportar naranjas a los principales mercados europeos. El consumo se extendió a numerosos países, lo que provocó un aumento de la producción en la Comunidad Autónoma Valenciana. Esta popularidad llevó a la proliferación de varias marcas y, por consiguiente, a que agricultores y comerciantes intentaran atraer la atención del público hacia sus propios productos. La clave para penetrar nuevos mercados fue la producción de maravillosas etiquetas y afiches distintivos. En muchos casos, las etiquetas y los afiches estaban en inglés, francés o alemán. Muchas de las etiquetas de la época presentaban temas regionales, tanto valencianos como andaluces, por ejemplo labradores, bailarines de flamenco, valencianas con vestimentas tradicionales, toreros y pequeñas granjas. La idea era asociar la producción de naranjas con la cultura española. Estas ilustraciones, cuyos artistas y fechas exactas de producción se desconocen, hicieron que la naranja valenciana se identificara con facilidad en toda Europa. La mayor parte de las etiquetas indica el nombre del exportador y el lugar de origen de las frutas. La Biblioteca Valenciana posee una vasta colección de material visual que incluye grabados, fotografías, afiches, tarjetas postales, mapas, dibujos y otros impresos efímeros más pequeños. La colección de material efímero data de 1900 a la actualidad. Consta de 36 500 documentos, que incluyen etiquetas para naranjas, exlibris, envoltorios de cigarrillos, calendarios, billetes de transporte, tarjetas de felicitación, volantes, entre otros. Incluye 416 imágenes pintadas que datan de entre 1920 y 1960, y se usaron como etiquetas para los cajones de naranjas que se exportaban a varios países europeos.

Última actualización: 7 de diciembre de 2017