Relato original del viaje de Jacques Cartier a Canadá en 1534

Descripción

En el siglo XVI, la exploración y la colonización del Nuevo Mundo no eran una prioridad para la monarquía francesa, que estaba preocupada especialmente por la rivalidad que la enfrentaba, en el continente europeo, con el poderoso imperio de los Habsburgo. Por otra parte, Francia estaba debilitada por las guerras de religión (entre 1562 y 1598). El primer viaje oficial de exploración patrocinado por Francia se emprendió en 1524. El rey Francisco I (que reinó entre 1515 y 1547) le encargó a Giovanni da Verrazano (1585-1528), un experimentado navegante italiano, que descubriera una nueva ruta a Catay (China). Financiado por banqueros italianos establecidos en Francia, particularmente, en Lyon y en Ruan, Verrazano zarpó de Dieppe en el buque La Dauphine y exploró la costa oriental de América desde Cape Fear (Carolina del Norte) hasta la isla de Cabo Bretón (Nueva Escocia). Exploró cuidadosamente el terreno de cada curso que diera esperanza de un pasaje a Asia y llamó Nueva Angulema al sitio donde, más tarde, se ubicaría Nueva York. Diez años más tarde, el rey le encargó a Jacques Cartier (1491-1557), un navegante bretón de Saint-Malo, que emprendiera otra expedición al Nuevo Mundo. El 10 de mayo de 1534, Cartier partió de Bretaña con dos barcos y una tripulación de 61 miembros. Tardó 20 días en llegar a las costas de Terranova. De allí, exploró la costa del golfo de San Lorenzo, donde se encontró con los micmac, que eran amigables y deseaban comerciar. En la bahía de Gaspé, en la península de la Gaspesia (donde actualmente se ubica Quebec), Cartier y sus hombres levantaron una gran cruz de casi 10 metros de alto. Cartier regresó a Francia en septiembre. Con él, llegaron Taignoagny y Domagaya, dos jóvenes nativos que, o bien habían sido secuestrados por Cartier, o bien tuvieron permiso para partir con la condición de que los franceses regresaran con productos europeos (los historiadores difieren sobre lo que sucedió exactamente). El testimonio de Taignoagny y Domagaya sobre la existencia de un «Reino de Saguenay», fabulosamente rico, convenció al rey Francisco de financiar un segundo viaje en 1535-1536. Cartier lo dirigió y llevó a Taignoagny y a Domagaya como guías. También hizo un tercer viaje entre 1541 y 1542. Aquí se presenta el relato del primer viaje de Cartier, publicado en el siglo XIX en una versión editada.

Última actualización: 20 de noviembre de 2015