Kuzma Kryuchkov, el primer caballero de la Cruz de la Orden de San Jorge

Descripción

Este grabado, que muestra al caballero Kuzma Kryuchkov montando un caballo blanco en el campo de batalla, pertenece a la colección de carteles lubok de la Primera Guerra Mundial, que se conserva en la Biblioteca Británica. El epígrafe dice: «El famoso primer caballero en recibir la Cruz de la Orden de San Jorge en esta guerra, el cosaco Kuzma Kryuchkov, nació en 1888 en una familia de viejos creyentes en una granja, Nizhne-Kalmykov, de la aldea Ust-Khoperskaia, condado de Ust-Medveditskii. Un escuadrón cosaco de exploración, del que Kryuchkov formaba parte, cruzó la frontera sin obstáculos. No había enemigos a la vista y, poco a poco, el escuadrón se adentró en Prusia. Por la mañana, apareció una patrulla de caballería prusiana de 27 alemanes, a pocas verstas de ellos. Cuando los prusianos estaban a tiro, los cosacos desmontaron y abrieron fuego. El comandante del escuadrón alemán dio una orden, y los soldados de caballería prusianos emprendieron la retirada rápidamente. Los cosacos montaron sus caballos y persiguieron al enemigo profiriendo estruendosos gritos de guerra. Hubo confusión entre los prusianos. Gritaban ‘Kashlany, kashlany’, que es como los prusianos llaman a los cosacos rusos. Kuzma Kryuchkov, que iba solo, más adelante que sus compañeros, montado en su brioso caballo, alcanzó a la unidad enemiga. Al llegar, los demás cosacos vieron que Kryuchkov estaba rodeado por los prusianos, pero que blandía su sable a diestra y siniestra entre un revoltijo de hombres y caballos. Un instante después, Kryuchkov golpeó a un oficial subalterno en la cabeza con su sable; con otra estocada, Kryuchkov le cortó el cuello. Los prusianos, desconcertados y ya sin comandantes, huyeron». Lubok es una palabra rusa utilizada para designar obras populares creadas a partir de xilografías, grabados, aguafuertes y, más tarde, litografías. Los grabados, en general, consistían en imágenes sencillas y coloridas que graficaban una narrativa, aunque también podían incluir texto. Las pinturas lubok comenzaron a ganar popularidad en Rusia a finales del siglo XVII. Los grabados, que a menudo describían un acontecimiento histórico o representaban una pieza literaria o religiosa, se utilizaban para poner ese tipo de relatos al alcance de los analfabetos. El tono de estos expresivos grabados podía variar considerablemente: desde el humorístico hasta el instructivo, pasando por perspicaces comentarios políticos y sociales. Las imágenes eran claras y fáciles de entender; las publicadas en serie fueron las predecesoras de la historieta moderna. La reproducción de los grabados era económica, por lo que se convirtieron en una forma de que las masas exhibieran arte en sus hogares. Inicialmente, las clases altas no tomaban en serio este estilo artístico, pero, hacia finales del siglo XIX, el lubok gozaba de tal reconocimiento que inspiró a artistas profesionales. Durante la Primera Guerra Mundial, las pinturas Lubok informaban a los rusos acerca de los sucesos en el frente, reforzaban la moral y servían como propaganda contra los enemigos.

Última actualización: 19 de julio de 2017