La toma de Yaroslav

Descripción

Este grabado, que muestra una batalla frente a los muros de Yaroslav (actual Jarosław, Polonia), pertenece a la colección de carteles lubok de la Primera Guerra Mundial, que se conserva en la Biblioteca Británica. La leyenda dice, en las palabras del cuartel general del Estado Mayor ruso: «Nuestras tropas irrumpieron en las fortificaciones ubicadas en el flanco derecho de Yaroslav, capturaron 20 armas de fuego y continuaron la ofensiva. El enemigo intentó detenernos haciendo volar el puente sobre el río San, pero fue en vano. Pronto nuestras tropas capturaron Yaroslav, lo que resultó en una gran cantidad de prisioneros y armas capturadas. La disgregación de las fuerzas enemigas se hizo evidente en el aumento de los saqueos, que contribuyeron al caos de la retirada. Los prisioneros de guerra testificaron de forma unánime que casi no quedaban oficiales entre las tropas austríacas. Los nuevos regimientos luchan con valentía a la par de las unidades experimentadas. Nuestras victorias fortalecen a esas nuevas tropas, que ya han adquirido gran fama en el Ejército». Lubok es una palabra rusa utilizada para designar obras populares creadas a partir de xilografías, grabados, aguafuertes y, más tarde, litografías. Los grabados, en general, consistían en imágenes sencillas y coloridas que graficaban una narrativa, aunque también podían incluir texto. Las pinturas Lubok comenzaron a ganar popularidad en Rusia a finales del siglo XVII. Los grabados, que a menudo describían un acontecimiento histórico o representaban una pieza literaria o religiosa, se utilizaban para poner ese tipo de relatos al alcance de los analfabetos. El tono de estos expresivos grabados podía variar considerablemente: desde el humorístico hasta el instructivo, pasando por perspicaces comentarios políticos y sociales. Las imágenes eran claras y fáciles de entender; las publicadas en serie fueron las predecesoras de la historieta moderna. La reproducción de los grabados era económica, por lo que se convirtieron en una forma de que las masas exhibieran arte en sus hogares. Inicialmente, las clases altas no tomaban en serio este estilo artístico, pero, hacia finales del siglo XIX, el Lubok gozaba de tal reconocimiento que inspiró a artistas profesionales. Durante la Primera Guerra Mundial, las pinturas Lubok informaban a los rusos acerca de los sucesos en el frente, reforzaban la moral y servían como propaganda contra los enemigos.

Última actualización: 16 de febrero de 2017