La derrota de los turcos cerca de Sarikamish

Descripción

Este grabado, que muestra una escena de la batalla entre los ejércitos ruso y turco, cerca de Sarikamish en 1914, pertenece a la colección de carteles lubok de la Primera Guerra Mundial, que se conserva en la Biblioteca Británica. El epígrafe dice: «Después de intensas batallas, las principales fuerzas del ejército turco, rodeadas por nuestras tropas en las inmediaciones de Sarikamish, se rindieron. Esta gloriosa victoria de nuestro ejército caucásico cayó como un rayo sobre los líderes alemanes. Derrotamos a dos cuerpos de turcos y capturamos a uno de ellos en su totalidad: comandantes, tres jefes de divisiones y todo el comando. Un pequeño grupo de turcos que logró avanzar fue tenazmente perseguido y destruido. El destino de los turcos se decidió con nuestra retirada estratégica. Se ordenó la retirada de un destacamento, el cual tuvo que superar dificultades inhumanas: no solo lucharon contra las fuerzas superiores de los turcos, sino también desafiaron obstáculos naturales, las montañas. La victoria del Ejército en Sarikamish, logro de nuestros héroes del Cáucaso, nos recuerda a las hazañas de Suvorov y Skobelev. Por primera vez en la historia mundial, se desató una batalla entre dos grandes ejércitos en altitudes entre 8000 y 10 000 pies, en medio del frío brutal del invierno. Los actos más heroicos de la historia militar palidecen ante las hazañas de nuestro ejército caucásico». Lubok es una palabra rusa utilizada para designar obras populares creadas a partir de xilografías, grabados, aguafuertes y, más tarde, litografías. Los grabados, en general, consistían en imágenes sencillas y coloridas que graficaban una narrativa, aunque también podían incluir texto. Las pinturas lubok comenzaron a ganar popularidad en Rusia a finales del siglo XVII. Los grabados, que a menudo describían un acontecimiento histórico o representaban una pieza literaria o religiosa, se utilizaban para poner ese tipo de relatos al alcance de los analfabetos. El tono de estos expresivos grabados podía variar considerablemente: desde el humorístico hasta el instructivo, pasando por perspicaces comentarios políticos y sociales. Las imágenes eran claras y fáciles de entender; las publicadas en serie fueron las predecesoras de la historieta moderna. La reproducción de los grabados era económica, por lo que se convirtieron en una forma de que las masas exhibieran arte en sus hogares. Inicialmente, las clases altas no tomaban en serio este estilo artístico, pero, hacia finales del siglo XIX, el lubok gozaba de tal reconocimiento que inspiró a artistas profesionales. Durante la Primera Guerra Mundial, las pinturas Lubok informaban a los rusos acerca de los sucesos en el frente, reforzaban la moral y servían como propaganda contra los enemigos.

Última actualización: 24 de mayo de 2017