La guerra ruso-turca. La toma de Bayazid

Descripción

Este grabado, que muestra la toma de la fortaleza de Bayazid (ubicada en lo que entonces era la Armenia turca), pertenece a la colección de carteles lubok de la Primera Guerra Mundial, que se conserva en la Biblioteca Británica. El epígrafe explica: «Nuestro valiente ejército caucásico, avanzando hacia la fortaleza de Bayazid para capturarla, atacó las posiciones turcas muy fortificadas en Bazyrgan y, después de destruirlas, ahuyentó a los turcos. Mientras huía, el enemigo dejó atrás sus armas y se dispersó en las aldeas. El 21 de octubre, nuestras tropas entraron triunfales en Bayazid. Este cruce sin precedentes de 80 verstas por caminos en montañas escarpadas, que nuestras valientes tropas hicieron en 30 horas, es el único de su tipo —en la historia— en términos de velocidad y fuerza». Lubok es una palabra rusa utilizada para designar obras populares creadas a partir de xilografías, grabados, aguafuertes y, más tarde, litografías. Los grabados, en general, consistían en imágenes sencillas y coloridas que graficaban una narrativa, aunque también podían incluir texto. Las pinturas lubok comenzaron a ganar popularidad en Rusia a finales del siglo XVII. Los grabados, que a menudo describían un acontecimiento histórico o representaban una pieza literaria o religiosa, se utilizaban para poner ese tipo de relatos al alcance de los analfabetos. El tono de estos expresivos grabados podía variar considerablemente: desde el humorístico hasta el instructivo, pasando por perspicaces comentarios políticos y sociales. Las imágenes eran claras y fáciles de entender; las publicadas en serie fueron las predecesoras de la historieta moderna. La reproducción de los grabados era económica, por lo que se convirtieron en una forma de que las masas exhibieran arte en sus hogares. Inicialmente, las clases altas no tomaban en serio este estilo artístico, pero, hacia finales del siglo XIX, el lubok gozaba de tal reconocimiento que inspiró a artistas profesionales. Durante la Primera Guerra Mundial, las pinturas lubok informaban a los rusos acerca de los sucesos en el frente, reforzaban la moral y servían como propaganda contra los enemigos.

Última actualización: 19 de julio de 2017