Una batalla cerca de Volodímir-Volinski

Descripción

Este grabado, que muestra una batalla cerca de Volodímir-Volinski (actual Ucrania), pertenece a la colección de carteles lubok de la Primera Guerra Mundial, que se conserva en la Biblioteca Británica. El epígrafe explica: «La artillería enemiga, disparando sobre su propia caballería, bombardeó las trincheras frente a la ciudad que ocupaban nuestras tropas. Los austríacos se acercaban con rapidez. Ocurrió algo terrible: la caballería húngara, organizada en un amplio semicírculo frente a la ciudad, arremetió con valentía. Parecía que en pocos minutos entrarían en la ciudad. Se escuchó un estruendo y un extraño crepitar: desde nuestras trincheras, se comenzaron a disparar ametralladoras, y sucedió otro hecho terrible e inolvidable. Los soldados de caballería caían como moscas. Los caballos se desplomaban a mitad de su veloz carrera, y se veía a los jinetes tambalear hasta acabar en el suelo. Se escuchaban los gemidos de los moribundos y el relincho de los caballos. En tres minutos, los soldados de caballería que se habían lanzado al ataque formaban una pila de cadáveres, y el resto de los jinetes se apresuraban a regresar a sus propias líneas con terror frenético». Lubok es una palabra rusa utilizada para designar obras populares creadas a partir de xilografías, grabados, aguafuertes y, más tarde, litografías. Los grabados, en general, consistían en imágenes sencillas y coloridas que graficaban una narrativa, aunque también podían incluir texto. Las pinturas lubok comenzaron a ganar popularidad en Rusia a finales del siglo XVII. Los grabados, que a menudo describían un acontecimiento histórico o representaban una pieza literaria o religiosa, se utilizaban para poner ese tipo de relatos al alcance de los analfabetos. El tono de estos expresivos grabados podía variar considerablemente: desde el humorístico hasta el instructivo, pasando por perspicaces comentarios políticos y sociales. Las imágenes eran claras y fáciles de entender; las publicadas en serie fueron las predecesoras de la historieta moderna. La reproducción de los grabados era económica, por lo que se convirtieron en una forma de que las masas exhibieran arte en sus hogares. Inicialmente, las clases altas no tomaban en serio este estilo artístico, pero, hacia finales del siglo XIX, el lubok gozaba de tal reconocimiento que inspiró a artistas profesionales. Durante la Primera Guerra Mundial, las pinturas lubok informaban a los rusos acerca de los sucesos en el frente, reforzaban la moral y servían como propaganda contra los enemigos.

Última actualización: 24 de mayo de 2017