Evangelios de Trebisonda

Descripción

Este libro del Evangelio probablemente se haya realizado en Constantinopla durante la segunda mitad del siglo XII y se destaca por la fina ejecución y extraordinaria calidad de sus miniaturas a toda página. Aunque falta la apertura del Evangelio según Mateo, un par de miniaturas preceden a cada uno de los otros tres: el respectivo evangelista a la izquierda y una escena de la historia del Evangelio a la derecha. La combinación de san Juan con la resurrección de Lázaro solo se encuentra en este manuscrito. El texto fue copiado por dos escribas, con caligrafías muy diferentes. Uno de ellos debe de ser el autor del ornamento en el recto del folio 175, que muestra dos halcones, una perdiz y una liebre. La caza era uno de los pasatiempos favoritos de los nobles bizantinos (el tipo de gente que encargaría un manuscrito tan lujoso como este). Los halcones eran entrenados para perseguir a los animales. El verso del folio 59 tiene una miniatura a toda página con la inscripción: «El bautismo». Se muestra al Espíritu Santo que desciende sobre Cristo en la forma de una paloma; dos ángeles esperan para recibirlo cuando sale del agua. La figura en la parte inferior izquierda, apenas esbozada, es una personificación del río Jordán. San Marcos aparece en el recto del folio 60, sosteniendo un libro abierto con el texto del comienzo de su Evangelio. Frente a él hay un escritorio, probablemente similar a los que utilizaban los escribas bizantinos. La Anunciación está representada en el verso del folio 102. María está hilando la fibra púrpura para la cortina del sanctasanctórum en el Templo de Jerusalén. Lucas el Evangelista aparece en una miniatura a media página en el recto del folio 103. La resurrección de Lázaro, una miniatura a toda página en el verso del folio 173, muestra a Marta y María, las hermanas de Lázaro, diminutas en comparación con Jesús. El hombre a la izquierda de Lázaro se tapa la nariz porque el cuerpo sin vida ha comenzado a descomponerse. Se ve a san Juan el Teólogo en una miniatura a toda página en el recto del folio 174. A diferencia de los demás evangelistas, san Juan casi siempre se representa en el arte bizantino como un anciano. Aquí está sentado en su escritorio, con una lámpara de aceite que cuelga por encima de él.

Última actualización: 12 de abril de 2016