Carta de renuncia de James G. McDonald, alto comisionado para los refugiados (judíos y otros) provenientes de Alemania

Descripción

James G. McDonald fue un diplomático estadounidense que, en octubre de 1933, fue nombrado por el Consejo de la Sociedad de Naciones como alto comisionado para los refugiados (judíos y otros) provenientes de Alemania. Su mandato era «negociar y dirigir» la «colaboración internacional» necesaria para resolver el «problema económico, financiero y social» de los refugiados procedentes de Alemania. McDonald ocupó este cargo durante más de dos años. Renunció en diciembre de 1935, tras concluir que el número de refugiados producto de la situación en Alemania había crecido de manera tan catastrófica que era esencial que la Sociedad de Naciones volviera a evaluar toda la situación. En esta dura carta dirigida al secretario general de la Sociedad, Joseph Avenol, McDonald resumía la situación a la que se enfrentaban los «no arios» en Alemania, instaba a que la Sociedad tomara una acción política contundente para condenar las políticas de Alemania y presentaba su renuncia. Adjunto a la carta había un informe detallado de McDonald en el que analizaba la política racial de Alemania. McDonald concluía, acertadamente, que uno de los objetivos primordiales de la política nazi consistía en hacer insoportable la vida en Alemania para los judíos, mediante la privación de sus profesiones, sus activos económicos, su ciudadanía y sus derechos legales. La carta se guarda en los archivos de la Sociedad, que se transfirieron a las Naciones Unidas en 1946 y se encuentran en su oficina de Ginebra. Se inscribieron en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2010.

Última actualización: 11 de septiembre de 2017