Adhesión de Alemania a la Sociedad de Naciones. Carta de Gustav Stresseman

Descripción

En 1924, el recién nombrado ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Gustav Stresemann, adoptó una nueva política con a respecto la Sociedad de Naciones: los anteriores gobiernos de Berlín la habían despreciado por considerarla un instrumento creado por los vencedores de la Primera Guerra Mundial para dominar a los alemanes derrotados. En diciembre de 1924, Stresemann envió una solicitud para la admisión de Alemania a la Sociedad, con la condición de que también se la aceptara como miembro de su Consejo. Se rechazó la solicitud, pero, a principios de 1925, Stresemann hizo un segundo intento. El camino hacia la adhesión de Alemania en la Sociedad fue despejado por la Conferencia de Locarno de octubre de 1925, que dio lugar a una serie de tratados que entraron en vigor el 14 de septiembre de 1926. Francia, Alemania, Bélgica, Gran Bretaña e Italia ratificaron la frontera occidental de Alemania, que fue declarada inviolable en el más importante de estos acuerdos, conocido como el Pacto de Locarno. El pacto entraría en vigencia solo cuando Alemania fuera admitida en la Sociedad de Naciones, con una banca en el Consejo. En esta carta, que data del 8 de febrero de 1926, dirigida al secretario general sir Eric Drummond, Stresemann resume el historial de las medidas que tomó Alemania para unirse a la Sociedad y, señalando que se han cumplido todas las condiciones para la adhesión, solicita a Drummond que introduzca el tema de la admisión de Alemania en el orden del día de la Asamblea de la Sociedad lo antes posible. Alemania se convirtió formalmente en miembro, con una banca permanente en el Consejo, el 8 de septiembre de ese año. La carta pertenece a los archivos de la Sociedad, que se transfirieron a las Naciones Unidas en 1946 y se encuentran en su oficina de Ginebra. Se inscribieron en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2010.

Última actualización: 11 de septiembre de 2017