VozSreten Ugričić

Institución Biblioteca Nacional de Serbia

TemaLa publicación vanguardista Zenit 1921-1926

Ljubomir Micić dio inicio a Zenit, una publicación internacional sobre arte y cultura, en Zagreb en febrero de 1921. La edición mensual finalizó con el No. 24 en mayo de 1923, cuando, luego de una tensa polémica, la editorial fue obligada a mudarse a Belgrado. La fase en Belgrado se vio marcada por una edición lenta e irregular, con cambios frecuentes en la función y el formato de la publicación en su totalidad. Ese valiente e inusual intento de edición, que continuó con el No. 25 en febrero de 1924, luego de una pausa de varios meses, finalizó, contra la voluntad del editor, con una prohibición en diciembre de 1926, con la No. 43 inclusive. La junta editorial intentó resolver el problema de las ediciones irregulares uniendo varias ediciones en una, lo que algunas veces difería del ritmo usual de edición, con ediciones dobles (17/18, 19/20), convirtiéndose en unidades de ocho ediciones (26/33), adaptadas de manera formal al ritmo calendario de periodicidad. Además, la estrategia de edición se expresaba a si misma no solo en el nivel formal sino también en lo que se refería a la selección de los tipos de publicaciones. Cuando en el aspecto teórico y práctico asumió ciertas actitudes, Zenit, alguna vez un almanaque, se convirtió en un órgano de programa, luego de la edición del Manifiesto Internacional del Zenitismo (junio de 1921). El cambio hacia el trabajo de propaganda en Alemania se manifestó en una edición de un póster, y la impresión de Zenit en un folio (1922) puede conectarse con el lema de vanguardia ruso relacionado con la idea de llevar el arte a las calles. La edición en forma de un catálogo de exhibición (1924) o con un suplemento que incluía sólo el programa del servicio vesper Zenitista que se llevó a cabo en Zagreb (1923) puede considerarse como un género de publicaciones extremadamente innovador.

Zenit surge en la época de la nueva creación del estado de los serbios, croatas, y eslovenos, y de la Europa de la posguerra, agotada con la guerra mundial, momento en el que fue colocado por primera vez ante el principal tema de su historia – creencia en la esperanza, la salvación y la renovación. Al mismo tiempo se creía que era el final de la vieja Europa, que había tenido por mucho tiempo un monopolio sobre la cultura, y que la aparición de los valores nacionales descuidados en el escenario europeo era inevitable y posible.

La publicación de vanguardia Zenit es de rango nacional y europeo, de un programa y poética originales, en general, opuestos a la negada tradición europea y sus repercusiones todavía bastante fuertes en la vida contemporánea, sus sistemas políticos y económicos, desarrollados sobre el poder fortaleciente del capital, en nombre de la aceptación de los valores basados en la presunción de la renovación interior del hombre, de la superación de la materialidad exterior por medio del contenido interior. Con su programa inmanente, Zenit es básicamente de carácter internacional: su finalidad fue la creación de una completamente nueva y unida Europa y, con independencia de razas, nacionalidades, lenguas, ideales y orientaciones ideológicas. Se trató de un intento de construir una nueva torre de Babilonia, a pesar de la mezcla de las naciones.

En cuanto a su origen, Zenit aborda, apoyada por Dimitrije Mitrinović y Jovan Cvijić, la renacida temática balcanocéntrica, disponible a través del desplazamiento del interés hacia la estética de formas de pensar y de presentaciones pre-culturales, primitivas y arcaicas. El hincapié en esa identidad y en ese espíritu incluía la separación de otros ámbitos culturales de Europa, que debían ser balcanizados.Zenit compartió esta idea con muchos futuristas rusos. Concretamente, alegaron que debían ser considerados asiáticos con el fin de liberarse del yugo europeo.

No fue casualidad queZenit diera prioridad a varias ediciones repetidas de la publicación, como si recordara cada año, con su edición de febrero, los comienzos del futurismo italiano o el octubre ruso con la edición de octubre.

En cuanto a la posición del editor, no hubo contrarias interiores, ya que pertenecía exclusivamente a Ljubomir Micić, con una breve participación de Boško Tokin, Rastko Petrović y Branko Ve Poljanski, con excepción de varias ediciones hacia finales de 1921 y comienzos de 1922, cuando Ivan Gol participó en el programa de la configuración de Zenit.

Es necesario señalar, al final, que la iniciativa del Zenit coincidió con las iniciativas europeas de otras publicaciones de la época, aunque en algunos casos las superó y que a partir de un programa más o menos específico y una plataforma estética logró reunir un gran número de representantes modernos y vanguardistas de Yugoslavia, Rusia y Occidente.