18 de febrero de 2015

Mapa del Imperio turco

Este mapa muestra el Imperio otomano tal como aparecía a principios del siglo XVII. Detalla sus territorios en Asia, África y Europa, e incluye Persia, Transcaucasia, Etiopía y otras tierras circundantes. Las características topográficas, las poblaciones y los topónimos están marcados categóricamente, aunque la nomenclatura de ese entonces difiere en gran medida de la actual. Por ejemplo, el mar Rojo se denomina mar de La Meca, y el golfo Pérsico, mar de Alcatifa. Ciertos eruditos indicaron que el mapa era parte del Atlas sive Cosmographicae Meditationes de Fabrica Mundi et Fabricati figura (Altas mundial: grabado y dibujado con precisión), que produjo Jodocus Hondius en función de la obra de Gerard Mercator. Sin embargo, en el mapa en sí mismo no se presenta evidencia que respalde tal identificación, ni tampoco se proporciona una fecha de publicación. Las tierras otomanas están coloreadas a mano en rojo, a excepción de los territorios europeos. Esa acción no fue contemporánea de la producción del mapa; probablemente se haya pintado en el siglo XIX, después de que Grecia y las tierras de los Balcanes, en blanco, se independizaran de la dominación otomana. Las diferentes caligrafías denotan distintos accidentes geográficos y etnográficos. Abunda la bastardilla, y se utilizan formas geométricas y sombreado para indicar las cadenas montañosas y los litorales marítimos. En la orla del título se indica que Hondius, el supuesto creador, tomó como base la proyección de Mercator para su mapa. La orla en sí misma es interesante, por su retrato en estilo camafeo titulado «Sultan Mahumet Turcorum imperat» (sultán Muhammad, emperador de los turcos), que probablemente representa al sultán Mehmed II (1432-1481), conocido como Mehmed el Conquistador.

Tierras del emperador de los turcos, o el sultán otomano, en Asia, África y Europa

Este mapa muestra el Imperio otomano tal como se concebía en Europa en el último cuarto del siglo XVII. Se trata de una reimpresión, con fecha de 1679, de una edición anterior, posiblemente incluida en una serie de atlas mundiales publicados por Nicolas Sanson (1600-1667) a mediados del siglo. El mapa ofrece características geológicas, como ríos, desiertos y cadenas montañosas. Se indican las ciudades y pueblos, y se usan líneas a color para demarcar las fronteras de los reinos. Un mapa en recuadro, en la parte inferior izquierda, muestra la extensión de la costa sur del Mediterráneo, al oeste de Argelia. Los topónimos están en francés. Muchos consideran a Sanson el fundador de la escuela francesa de cartografía. También se lo conoce como Sanson de Abbeville, ciudad en la que nació. Aunque, por formación, era ingeniero militar, se convirtió en un prolífico cartógrafo que produjo más de 300 mapas. Alrededor de 1643 comenzó a publicarlos, en colaboración con el editor Pierre Mariette. Entre los siglos XVI y XVIII, los cartógrafos franceses, británicos y neerlandeses competían por abastecer la creciente demanda de mapas del Oriente, que surgió de la expansión del comercio europeo hacia regiones más allá del Mediterráneo. Sanson fue uno de los primeros cartógrafos-editores en beneficiarse de esta demanda. Fundó una dinastía de geógrafos y cartógrafos, que perduró un siglo.

El brillante farol, o Comentario sobre La compilación menor de los hadices del mensajero consagrado

Esta obra en cuatro volúmenes es un comentario sobre una colección de hadices, al-Jami’ al-saghir (La compilación menor), del famoso erudito egipcio Jalal al-Din al-Suyuti (1445-1505). Ali ibn Ahmad al-'Azizi (fallecido en 1659/60) organizó su comentario de forma que concordara alfabéticamente con la colección de al-Suyuti. Examinó los aspectos morfológicos, gramaticales y léxicos de los hadices, así como el contexto de su transmisión. El objetivo esencial de los expertos en hadices medievales consistía en determinar a través de los muchos transmisores cuáles eran las palabras y los actos auténticos del profeta Mahoma. En consecuencia, al-'Azizi hizo todo lo posible por dividir los hadices en genuinos o de autenticidad incierta. Para su decisión, el autor se sometió en gran medida al comentario de su casi contemporáneo, 'Abd al-Ru'uf al-Munawi (fallecido en 1621), titulado Al-Faydh al-qadir (La poderosa riada). No se sabe mucho acerca de al-‘Azizi. Se dice que escribió muchas obras, pero, si ese fue el caso, la mayoría no perduró. El nombre, al-'Azizi, hace referencia a la ciudad de al-Aziziya, en el delta del Nilo, presunto lugar de nacimiento. Recibió su educación en El Cairo y se encuentra enterrado en el barrio Bulaq de esa ciudad. Cada hadiz está señalado por un asterisco y líneas superpuestas. Se presentan con frecuencia versos de poesía, notas marginales y comentarios parentéticos. El libro se publicó en El Cairo en 1862. En esa época, producir material impreso era complicado; imprimir era un emprendimiento cooperativo. En el colofón, se citan a las personas que se habían encargado de organizar el texto según los manuscritos originales: un editor, un corrector, un corrector de pruebas y un editor especializado. En general, los volúmenes evidencian los cuidados característicos de las primeras publicaciones de la imprenta Bulaq, aunque no se la menciona en el colofón.

Notas marginales al Comentario sobre Sipnosis de astronomía

Este manuscrito astronómico consiste en notas de al-Birjandi a un tratado de Qadi'zadah, que, a su vez, es el comentario sobre una obra de al-Jighmini, titulada al-Mulkhkhas fi al-hay’ah (Sipnosis de astronomía). Por lo tanto, el manuscrito constituye la obra de tres científicos especializados en matemáticas y astronomía. Incluye extensas hashiyah (notas marginales) al sharh (comentario) de Qadi’zadah sobre los principios de astronomía de al-Jighmini. El manuscrito comienza por los principios de geometría necesarios para el estudio del cielo. Continúa con un amplio tratamiento de la posición de los cuerpos celestes en relación con la Tierra y las estaciones. Los tres autores demuestran la vitalidad de lo que se denominó la «astronomía árabe» del siglo XIII al XVII. La investigación se transmitía entre generaciones y de una academia a otra. Además, esta obra nos recuerda que, en realidad, el término «ciencia árabe» hace referencia a un corpus de conocimientos recopilado por eruditos de distintos orígenes, que escribían en árabe, la lingua franca de los cultos. Por ejemplo, el astrónomo y matemático Qadi'zadah nació en Bursa, una ciudad al oeste de Estambul, de habla turca. Se mudó a la ciudad timúrida de Samarcanda, en Asia Central. Si bien aquí las lenguas comunes eran el persa y el turco, la escritura científica se realizaba principalmente en árabe. Qadi’zadah escribió poco, pero su comentario se copió con frecuencia y se utilizó como libro de texto en muchas partes del mundo islámico. El texto central cuenta con muchas anotaciones; en los márgenes, se observan algunas ilustraciones geométricas. El colofón menciona que Mustafa ibn ‘Ali al-Buluni (sic) copió la obra. En las primeras hojas, se advierten declaraciones de propiedad y coplas poéticas en persa; en las hojas de guarda posteriores, un largo comentario sobre las características de las estrellas fijas. Ninguna de las tres obras se ha editado y publicado en una edición crítica.

Mapa de Arabia, el golfo Pérsico y el mar Rojo, que incluye Egipto, Nubia y Abisinia

Se presume que el autor de este mapa de la península de Arabia y sus alrededores fue el cartógrafo e hidrólogo francés Rigobert Bonne (1727-1794). Probablemente se trate de una copia de prueba del mapa con el mismo título, publicado en su Atlas des toutes les parties connues du globe terrestre (Atlas de todas las superficies terrestres conocidas del globo). La península de Arabia es el foco principal del mapa, que también cubre gran parte del valle del Nilo, en la orilla occidental del mar Rojo. El atlas fue concebido para servir a los intereses comerciales y políticos mundiales de comerciantes y funcionarios europeos. Rigobert Bonne fue uno de los tantos cartógrafos franceses destacados del siglo XVIII. Autodidacta en matemáticas, ascendió en la administración francesa hasta convertirse en hidrólogo en jefe del Departamento Marítimo del Estado. Como teórico, publicó una revisión de la proyección cartográfica mundial, titulada Principes sur les mesures en longueur et en capacité (Principios de la medición de la longitud y el volumen), una copia de la cual envió a Thomas Jefferson en 1790 para su debate en la Sociedad Filosófica Estadounidense.

Treinta y dos años con el islam (1832-1864)

Trente-deux ans a travers l'Islam (1832-1864) (Treinta y dos años con el islam [1832-1864]) es un libro de memorias del soldado y diplomático francés Léon Roches (1809-1901), que atañe a su carrera en el norte de África y en otras partes de Oriente Medio, incluso una breve estadía en La Meca. Se basa en su diario y en la correspondencia que revisó después de jubilarse del servicio gubernamental. Comienza con su llegada a la Argelia francesa en 1832 y relata sus cargos diplomáticos y militares en esa colonia, en Marruecos, en Túnez, en Egipto y en Arabia. Su dominio de la lengua árabe era tal que fue nombrado intérprete del cuartel general del Ejército. En ese cargo, y más tarde como asesor de generales, participó en la mayoría de los acontecimientos dramáticos relacionados con la revuelta de 'Abd al-Qadir al-Jaza'iri (1808-1883) contra la creciente ocupación francesa. También incluye una reseña de las difíciles negociaciones entre Marruecos y Francia. En 1841 Roches viajó a Medina y La Meca con personas que conoció en El Cairo, haciéndose cargo de los gastos de transporte y alimentos que le correspondían. A pesar de contar con un laisser-passer (permiso de paso) de las autoridades religiosas, fue encarcelado por su calidad de no musulmán en suelo sagrado (reservado para los fieles). Finalmente fue liberado y deportado por orden del jerife de La Meca. Estas memorias son un documento importante en la historia del colonialismo francés en el norte de África y aportan mucha información sobre los dirigentes argelinos, en especial 'Abd al-Qadir. En todo el libro se presentan fotografías y grabados. El famoso impresor y editor Firmín Didot publicó los dos volúmenes en París.

Discernimiento y determinación de las circunstancias de la revelación del noble hadiz

Al-Bayān wa-al-taʻrīf fī asbāb wurūd al-ḥadīth al-sharīf (Discernimiento y determinación de las circunstancias de la revelación del noble hadiz) es una interpretación textual y contextual de los hadices (las declaraciones y obras del profeta Mahoma), escrita por Ibrahim ibn Muhammad Kamal al-Din al-Husayni al-Dimashqi (1644/5-1708). Los hadices desempeñan un papel importante en el islam: las afirmaciones y los actos del Profeta son integrales en la tradición de las Escrituras. En la introducción, el autor explica que si bien en algunos casos el contexto del hadiz es explícito en el propio hadiz, en otros es preciso inferirlo. De estos últimos se ocupa al-Bayan wa-al-ta’rif. El libro cita los hadices y agrega un comentario sobre el contexto situacional de cada uno. Recopila las selecciones de kutub al-sittah (seis colecciones canónicas), reconocidas por los suníes. El libro es uno de los pocos estudios de la misma índole elaborados por al-‘Ukbari (1143/4-1219), al-Bulqini (1324-1403) y al-Suyuti (circa 1445-1505). Ibrahim ibn Muhammad Kamal al-Din al-Husayni al-Dimashqi, también conocido como ibn Hamzah al-Husayni, nació en Damasco. Viajó a Egipto y a las ciudades sagradas de La Meca y Medina, donde se formó con unos 80 maestros. En El Cairo, fue designado jefe de la agrupación de Ashraf (una asociación de personas que afirman descender del Profeta), antes de regresar a Damasco, donde ocupó puestos administrativos y judiciales. Esta edición de Bayan wa-al-ta’rif fue publicada por Muhammad Tahir al-Rifa’i, en la imprenta al-Baha’ en Alepo en 1911. Los dos volúmenes se encuadernaron en un tomo y cuentan con una organización alfabética, según la primera palabra del hadiz canónico.

La perfección de la elocuencia: cartas de Shams al-Maʻālī Qābūs ibn Washmakīr

Kamāl al-balāghah wa huwa rasāʼil Shams al-Maʻālī Qābūs ibn Washmakīr (La perfección de la elocuencia: cartas de Shams al-Maʻali Qabus ibn Washmakir) es una edición crítica de una colección poco conocida de cartas de ibn Washmakir. La correspondencia demuestra el badi’ (virtuosismo) del autor, en particular en la prosa rimada. Un tal ‘Abd al-Rahman al-Yazdadi fue el transcriptor, que bautizó la compilación como Kamal al-balaghah. La edición actual se basa en dos manuscritos que descubrió el librero Nu’man al-A’zimi en Bagdad a comienzos del siglo XX. Muhibb al-Din al-Khatib, el impresor, agregó una introducción y gran cantidad de anotaciones a la obra. Ibn Washmakir (fallecido en 1012/3) es reconocido en la historia medieval como el gobernador de Tabaristán, la región pérsica en la costa del mar Caspio bajo la autoridad de los califas abasíes. Se lo conoció con varios nombres, entre ellos emir (príncipe) y Qabus al-Ziyari. El califa de Bagdad le confirió el apodo de Shams al-Ma'ali («sol brillante del mediodía»). Gobernó Tabaristán hasta que fue depuesto y asesinado. Si bien los historiadores lo recuerdan por su crueldad, también se le atribuye el dominio de la poesía y la prosa, tanto en árabe como en persa, además de excelencia en filosofía y astronomía. Más allá de Kamal al-balaghah y algunas citas dispersas en antologías medievales, nada sobrevivió de su obra. Su corte fue el hogar de destacadas personalidades del mundo literario y científico. Su huésped más famoso quizás haya sido ibn Sina, o Avicena (fallecido en 1037), a quien refugió contra la persecución de la corte de Mahmud de Gazni (fallecido en 1030). Nada se sabe del compilador, excepto que nació en el seno de una familia culta. Aportó un comentario admirativo sobre el estilo de las cartas. La impresión del texto fue realizada con gran esmero; presenta vocalizaciones y notas al pie, así como algunas explicaciones parentéticas del editor. La publicación estuvo a cargo (es decir, fue financiada) por Nuʻman al-Aʻzami, propietario de la Librería Árabe en Bagdad, y la impresión se realizó en El Cairo, en la imprenta Salafiyah, de Muhibb al-Din al-Khatib. El volumen incluye ensayos filosóficos cortos e inéditos de ibn Washmakir.

Creación e historia

Al-Badʼ wa-al-tārīkh (Creación e historia) es una historia universal desde la Creación hasta el final del reinado del califa abasí al-Muti en el año 974. No se trata de un ejemplo particularmente bueno de erudición histórica. Es poco más que una lista de profetas y reyes, atenuada con historias que derivan de fuentes escritas, mitos, escrituras, así como las opiniones personales del autor, por ejemplo, su reflexión sobre las tantas tradiciones y prácticas religiosas de la humanidad. El texto es un relato sencillo, acaso insulso, con la excepción de una introducción en duros términos que advierte al lector sobre quienes socavan la fe de los espíritus débiles mediante la controversia. El autor se limita a catalogar los temas polémicos, como las doctrinas de las numerosas sectas chiitas de la escuela Imamiyah, con nada más que una o dos frases que describan sus creencias. Algunos eruditos han sugerido un fuerte sesgo iraní en la obra, pero un análisis minucioso no apoya esta interpretación. No está claro quién es el autor, pero, entre las posibilidades, se mencionan a Ahmad ibn Sahl al-Balkhi (fallecido en 934) o al erudito del siglo X, Mutahhar ibn Tahir al-Maqdisi. El prolífico orientalista francés Clemente Huart (1854-1926) editó y tradujo la obra de un solo manuscrito. No pudo identificar al autor con certeza; incluso, parece haber cambiado de opinión acerca de su identidad en la publicación del tercer volumen del texto árabe en 1903. La resolución de este enigma solo se logrará con subsiguientes investigaciones. El famoso editor Ernest Leroux publicó en París tanto la edición en árabe como en francés.

Peregrinación a la Kaaba y a Charing Cross

Hafiz Ahmed Hassan fue un indio musulmán, tesorero y consejero del nabab de Tonk, Muhammad ‘Ali Khan (fallecido en 1895). Tonk fue un principado en el noroeste de la India y hoy forma parte del estado de Rajastán. Cuando el nabab fue depuesto en 1867, el autor lo acompañó al exilio: primero visitaron Benarés y luego, en 1870, las ciudades musulmanas sagradas en peregrinación. Al terminar el hajj, Hafiz se dirigió a Inglaterra, donde permaneció un tiempo breve antes de volver a la India. El enfoque del libro es su viaje a Arabia en el hajj, con una descripción de sus rituales. Es un valioso registro, en inglés, de las condiciones y las prácticas de su época. Describe el puerto de Yeda, los edificios y los alrededores de La Meca y Medina, y a sus compañeros de peregrinación, además de brindar descripciones vívidas de las rapaces autoridades fiscales y del maltrato por parte de los beduinos en su viaje. El libro es un importante complemento de otros relatos clásicos en inglés sobre las ciudades sagradas, como los de C. Snouck Hurgronje y Richard Burton. Además de sus capítulos sobre Arabia, detalla las injustas acusaciones contra el nabab que llevaron a su expulsión del trono. El autor concluye con un capítulo sobre Inglaterra y sus habitantes, en el que, entre otros temas, contrasta el rigor del sistema judicial británico interno con la justicia sumaria que se proporcionaba a los súbditos indios, a menudo dependiente del capricho de administradores británicos poco capacitados. W. H. Allen, un importante editor de obras sobre la India, publicó el libro en Londres.