Gustavo Adolfo, por la gracia de Dios, Rey de los suecos, los godos y los vándalos; Gran Príncipe de Finlandia; Duque de Estonia y Carelia, y Señor de Ingria

Descripción

Durante su época de grandeza imperial, en el siglo XVII y comienzos del XVIII, Suecia era una importante potencia europea. El crecimiento de Suecia coincidió, en su mayoría, con el gobierno del rey Gustavo Adolfo, de 1611 a 1632. Bajo su liderazgo, Suecia aumentó su capacidad militar, se apoderó de territorios importantes en el continente europeo, y defendió al luteranismo en un momento de grandes conflictos de confesionalidad. Este grabado en cobre representa al rey en el apogeo de su carrera. El grabado es de Lucas Kilian, un artista holandés que se formó en Italia y vivió la mayor parte de su vida en Augsburgo. En el fondo se puede ver la ciudad de Frankfurt am Main, que inicialmente resistió la conquista del rey. Fiel a su estilo, el propósito de este retrato real ecuestre era el de fortalecer la imagen pública del rey, no como ícono nacional, sino más bien como agente del poder europeo hegemónico. Gustavo Adolfo fue asesinado en noviembre de 1632, en la Batalla de Lützen, que enfrentó a Suecia y a los estados protestantes alemanes contra las fuerzas del Sacro Imperio Romano y la Liga Católica.

Fecha de creación

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Título en el idioma original

Gustavus Adolphus D.G. Svecorum, Gothorum, et Vandalorum Rex, Magnus princeps Finlandiæ, DVX Ethoniæ et Careliæ, nec non Ingriæ dominus

Tipo de artículo

Descripción física

1 impresión: grabado; 41 x 32 centímetros

Última actualización: 11 de septiembre de 2014