Descripción

  • En algún momento alrededor del año 1400, un príncipe de Sumatra llamado Parameswara fundó un asentamiento en la desembocadura del río Malaca, en la costa oeste de la península malaya. Uno de sus sucesores recibió el islam con los brazos abiertos, y Malaca pronto creció hasta convertirse en el mayor reino islámico de Asia Sudoriental. Llegó a ser conocido como la «Venecia de Oriente», y, como centro del comercio de especias, atrajo a los comerciantes de lugares tan remotos como Arabia, la India, China y Japón. La riqueza de Malaca resultó irresistible para los portugueses, que fueron los primeros europeos en circunnavegar el cabo de Buena Esperanza en el océano Índico. No conformes con ser simples partícipes del ajetreado comercio, los portugueses atacaron Malaca y la tomaron en 1511. El sultán malayo, Mahmud Shah, huyó hacia el sur, a Johor. A medida que la corte exiliada comenzó a afrontar la realidad de que su estadía forzada en Johor no sería temporal, les pareció cada vez más apremiante registrar para la posteridad los recuerdos aún vivos de la magnificencia de Malaca. Se produjo una crónica para dar testimonio de que el sultán y su familia, ahora instalados en el curso superior del río Johor, eran descendientes de una gloriosa línea de reyes malayos originaria del sur de Sumatra y pertenecientes al antiguo imperio de Srivijaya, que había logrado hacer de Malaca el centro de comercio más rico de Asia Sudoriental. Dio la casualidad de que el funcionario de la corte encargado de la tarea, Tun Seri Lanang, era, quizás, el más grande escritor malayo de todos los tiempos, y produjo en el siglo XVII lo que ahora se considera una obra maestra de la literatura malaya. Titulada en árabe Sulalat al-Salatin (Genealogía de los reyes), pero conocida popularmente como Sejarah Melayu (Anales malayos), esta obra no solo es un triunfo literario, sino también un manual del arte de gobernar malayo. Resume el pacto solemne entre el gobernante, que jura nunca deshonrar a sus súbditos, y su pueblo, que se compromete a no cometer nunca durhaka (traición). Se conocen más de 30 manuscritos de Sejarah Melayu, con numerosas versiones diferentes del texto, algunas diseñadas para reforzar las credenciales de otros reinos malayos alegando vínculos con la línea real ilustre de Malaca. La popularidad duradera de Sejarah Melayu también deriva de la habilidad de su autor para abordar episodios históricos clave y reformularlos, invariablemente para la mayor gloria de Malaca. Una de sus célebres anécdotas cuenta que, cuando una delegación de Malaca visitó China, se les ordenó que mantuvieran la reverencia; nadie tenía permitido mirar al emperador a la cara. Cuando este les preguntó qué deseaban comer, los astutos malayos dijeron que querían kangkung (espinaca), sin cortar, con las hojas enteras. Así, cada bocado les permitía alzar la cabeza para comer las largas hojas de espinaca y poder ver el rostro del emperador chino subrepticiamente.

Fecha de creación

Idioma

Lugar

Período

Tema

Palabras clave adicionales

Tipo de artículo

Descripción física

  • 204 folios; 240 x 189 milímetros

Notas

  • Número de referencia del manuscrito en la Biblioteca Británica: Or 14734

Institución

Referencias