Pinturas flamencas sobre tabla

Descripción

A finales del siglo XV y durante la primera mitad del XVI, el cultivo, la refinación y la comercialización del azúcar supusieron un ciclo expansivo para la economía de Canarias. Los hacendados, agentes y comerciantes de Flandes (que, en ese entonces, pertenecía al Imperio español) fueron los motores principales de esta economía. Amberes pasó a ser el gran centro receptor y distribuidor del azúcar canario en Europa. Al amparo de este comercio, se produjo la llegada a Canarias del arte flamenco, que se convirtió en un medio de afirmar la personalidad y el prestigio social de estos nuevos pobladores, quienes formaron parte de lo que se ha dado a conocer como la cultura atlántica del azúcar. Aquí se muestran dos tablas con pinturas flamencas procedentes, posiblemente, de un antiguo retablo. Las piezas, de estética e iconografía flamenca, se encuentran pintadas en ambas caras. Destacan en ellas los acentuados contrastes lumínicos, así como la extraordinaria calidad de las carnaciones, ropajes y elementos secundarios de carácter paisajístico. La parte delantera de la primera tabla muestra a Juan el Bautista sosteniendo en sus brazos el Cordero Místico; en segundo plano, se puede observar el bautismo de Cristo a orillas del río Jordán. En el reverso, figura la representación del martirio de san Juan el Evangelista. La parte delantera de la segunda tabla está dedicada a santa Lucía, representada con los atributos de su martirio. El reverso está dedicado a la misa de san Gregorio, y muestra la milagrosa aparición de Cristo emergiendo del sarcófago ante san Gregorio durante el acto de la eucaristía. Las piezas se conservan en las colecciones del Museo Casa de Colón, en Gran Canaria.

Última actualización: 18 de agosto de 2014