Sutra budista «Bimashōkyō»

Descripción

En Japón, durante el siglo VI y a partir de la introducción del budismo, se reprodujeron numerosos manuscritos en todo el país: se creía que copiar los sutras budistas a mano confería gran mérito y beneficio espiritual. A finales del período Heian surgió la doctrina mappō (el declive de la edad del Dharma), que sostenía que decaería la enseñanza budista y, en consecuencia, la protección de Buda. En una época en la que el pesimismo religioso se unió a la decadencia muy real de la aristocracia, muchos nobles de la corte intentaban llegar a la Tierra Pura de Buda (es decir, el Cielo) mediante el encargo de pergaminos con elaborada decoración. Aquí se presenta un volumen del Issaikyō (un corpus budista), comúnmente conocido como Jingo-ji kyō, llamado así por ser legado del templo Jingo-ji en Takao, Kioto.. Es uno de los más finos manuscritos de finales del período Heian y, según se cree, fue donado al templo Jingo-ji por el emperador retirado Go-Shirakawa (1127-1192), a pedido del emperador Toba (1103-1156), también retirado. Originalmente el corpus consistía en más de 5400 volúmenes en total, pero hay solo 2317 en existencia en el templo; los demás están dispersos. El rollo está hecho de papel de color azul oscuro, trazado con líneas de plata. Los textos están copiados en oro, la cubierta presenta un diseño de arabesco en estilo Hōsōge –trazado con pigmentos de oro y plata– y el frontispicio está decorado con una imagen de Buda, que predica en el fondo, en oro y plata.

Última actualización: 25 de abril de 2014