Ratificación de China al Convenio para la Supresión del Tráfico Ilícito de Drogas Nocivas

Descripción

El primer intento mundial de controlar el tráfico de opio y otras drogas peligrosas (como la morfina, la heroína y la cocaína) se realizó a través de la Convención de La Haya, convenio que firmaron 42 países en 1912. Los Estados signatarios acordaron permitir la importación de dichos medicamentos solo cuando se considerara necesario para fines medicinales y científicos. La Primera Guerra Mundial estalló antes de que el convenio pudiera implementarse, pero, al finalizar la guerra, se encomendó a la Sociedad de Naciones su reactivación. Pronto quedó claro que, a fin de evitar el contrabando ilícito de drogas, la fabricación y la producción de drogas debían controlarse desde su origen. Así, en 1924 y 1925, la Sociedad organizó dos conferencias sobre el opio para tratar este asunto. El convenio adoptado por la primera conferencia reforzó el convenio original de 1912; la segunda conferencia añadió medidas prácticas de control con respecto a la producción y la manufactura de sustancias estupefacientes. En 1936, la comunidad internacional adoptó el Convenio para la Supresión del Tráfico Ilícito de Drogas Nocivas. Treinta y cinco países participaron del acuerdo, que entró en vigor en octubre de 1939. Aquí se muestra la ratificación de China, con fecha del 31 de julio de 1937. El documento pertenece a los archivos de la Sociedad, que se transfirieron a las Naciones Unidas en 1946 y se encuentran en su oficina de Ginebra. Los archivos se inscribieron en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO en 2010.

Última actualización: 20 de febrero de 2014