Siete partidas

Descripción

Este manuscrito iluminado de las Siete partidas escrito sobre pergamino en letra gótica, data de los siglos XIII a XV. El códice es de singular importancia bibliográfica por varios motivos. Se realizó en un solo escritorio (excepto la I partida, añadida en el siglo XV), contiene la totalidad de las partidas y lleva incorporados en su ornamentación datos de su historia bibliográfica que manifiestan su procedencia. La elaboración de este corpus legislativo, encargado y comenzado por Alfonso X y complementado por reformas posteriores, constituye el mayor y más difundido ordenamiento jurídico que ha regido en España desde la Edad Media hasta la Moderna e influyó en el Derecho de algunas de sus antiguas colonias. Su aplicación se hizo efectiva a partir del reinado de Alfonso XI y de las Cortes de Alcalá de Henares de 1348, en el que las partidas son citadas como jurisprudencia. El manuscrito se divide en siete partes, una por cada partida. Lleva un índice general (mal ordenado en la II partida) y un índice particular al comienzo de cada una de ellas con los títulos que la componen. Faltan los correspondientes a las partidas V y VII. La I partida versa sobre el derecho canónico; la II, sobre el nobiliario, que regula el derecho de reyes y de grandes señores; la III abarca el derecho procesal y codifica la administración de justicia; la IV legisla sobre el derecho civil y, en especial, sobre el matrimonial y las relaciones humanas; la V se ocupa del derecho mercantil; la VI, del de sucesión; y, por último, la VII trata del derecho penal. Constituye a la vez un código de regulación de las relaciones sociales y de la convivencia en general. El manuscrito está iluminado con orlas y miniaturas al comienzo de cada partida, cuyas representaciones aluden al tema tratado. De este modo, al comienzo de la I partida, el papa presenta al rey ante el Salvador (folio 6 reverso); en la II, la miniatura representa al rey con sus caballeros (folio 106 reverso); en la III, el rey, en su trono, administra justicia (folio 191 reverso); en la IV, hay una escena del bautismo de Jesucristo (folio 294 reverso); en la V, el rey, representante supremo de la justicia, realiza un contrato entre varias personas (folio 331 reverso); en la VI, un moribundo dicta testamento (folio 379 reverso); y en la VII, se presenta una escena de torneo (folio 415 reverso). Las demás iniciales y letras capitales del códice se decoran en oro bruñido y colores, predominando el azul y el rojo, y algunas llevan decoración de rasgueo. En los títulos y epígrafes se emplea el rojo. En un principio, el manuscrito pertenecía a Alvaro de Zúñiga, primer duque de Arévalo, presidente del tribunal supremo del reino, quien se casó con Leonor Pimentel. La procedencia se refleja en los escudos de armas que adornan la página frontal y su encuadernación. Más tarde, el manuscrito formó parte de la biblioteca de los Reyes Católicos, como puede verse por su delicada funda de terciopelo. La encuadernación es de estilo gótico-moro, en cuero grabado sobre madera. En el interior de sus tapas se representa el escudo de armas de los Zúñiga-Pimentel. Esta rica encuadernación fue protegida por los Reyes Católicos con una funda de terciopelo azul, adornada con esmaltes moriscos engarzados en plata. Los motivos decorativos florales y heráldicos predominan en los cuatro broches, en las dos iniciales coronadas reales «Y» (Isabel) y «F» (Fernando) y en los dos haces de flechas que la componen.

Última actualización: 12 de febrero de 2013