Historia general de las cosas de Nueva España por el fray Bernardino de Sahagún: el Códice Florentino. Libro III: del principio que tuvieron los dioses

Descripción

Historia general de las cosas de Nueva España es una obra enciclopédica sobre la gente y la cultura del centro de México compilada por el fray Bernardino de Sahagún (1499-1590), un misionero franciscano que llegó a México en 1529, ocho años después de que Hernán Cortés finalizara la conquista española. El manuscrito, al que comúnmente se llama Códice Florentino, consta de 12 libros dedicados a diferentes temas. El Libro III trata sobre el origen de los dioses, en particular de Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, e incluye apéndices sobre la vida después de la muerte y la educación. La religión azteca estaba impregnada de historias sobre el nacimiento, la muerte y el regreso a la vida de los dioses. Este eterno proceso de regeneración se reflejaba en las ceremonias que implicaban el sacrificio de humanos y de otro tipo, así como en la arquitectura de Tenochtitlan. El Templo Mayor (Gran Pirámide) estaba dedicado a Huitzilopochtli y Tláloc y tenía santuarios separados para cada uno de estos dioses. Esta construcción dual tuvo una gran importancia en cosmología mesoamericana, ya que simbolizaba las dos montañas sagradas: Tonacatépetl (la colina del sustento), y Coatepec (la colina de la serpiente). El santuario dedicado a Tláloc, el dios de la lluvia, representaba la montaña que guarbaba el maíz y otras cosas que Quetzalcóatl robaba a los dioses para dar a la humanidad. El santuario dedicado a Huitzilopochtli, el dios de la guerra y del Sol, representaba la montaña en la que él nació, ya adulto y vestido como un guerrero: su madre Coatlicue lo engendró cuando una bola de plumas entró en su vientre y la fecundó. En la montaña, el dios derrotó a su hermana Coyolxauhqui (la diosa de la Luna) y a sus 400 hermanos que estaban celosos de su nacimiento. Cuando murieron, pasaron a formar la Vía Láctea. Entre las ilustraciones dignas de mención en el Libro III se encuentra, en el folio 232, verso, en el apéndice sobre la educación, la representación de padres que llevan a sus hijos a la escuela. Los nobles enviaban a sus hijos al calmécac (fila de casas), una escuela sumamente estricta que estaba reservada para la élite, en donde recibían instrucciones sobre cómo llegar a ser «los que mandan, los jefes, los senadores y los nobles,… los que tienen puestos militares».

Última actualización: 26 de octubre de 2012